Genética y Economía. El impacto del riesgo genético de padecer TDAH en los conflictos maritales que acaban en divorcio

En esta contribución pretendemos sintetizar algunas de las ideas centrales del proyecto de investigación que se expuso en el concurso de acceso a la plaza de Catedrático de Universidad por el profesor Joan Gil (13 de febrero de 2024) y de Profesor Titular de Universidad por el profesor Alessio Gaggero (12 de marzo de 2024). En la comisión de selección para la provisión de estas plazas participaron veteranos miembros de la comunidad de AES como Guillem López Casasnovas y Ángel López Nicolás.

La evaluación de políticas públicas es una herramienta clave para mejorar la rendición de cuentas del sector público mediante la formulación de políticas basadas en la evidencia. En los últimos años, la evaluación de políticas se ha generalizado en las Ciencias Sociales, y particularmente en el área de Economía.

Los experimentos aleatorizados son ampliamente reconocidos como el estándar de oro en la evaluación de políticas, particularmente para estimar efectos causales. En un experimento aleatorizado, los participantes son asignados aleatoriamente a un grupo de tratamiento o a un grupo de control. La aleatoriedad de la asignación asegura que los grupos de tratamiento y control sean estadísticamente equivalentes, permitiendo una comparación directa de resultados de una determinada política o intervención entre estos grupos. Sin embargo, llevar a cabo experimentos aleatorizados no es siempre factible, principalmente debido a consideraciones éticas y restricciones presupuestarias; por lo que en su ausencia los investigadores han desarrollado varios métodos innovadores para estimar relaciones causales robustas. Estos métodos generalmente explotan eventos naturales que originan que los participantes estén expuestos o no a un tratamiento determinado de manera cuasi-aleatoria. Los importantes avances en métodos cuasi-experimentales, junto con la aparición de bases de datos extraordinariamente ricas y detalladas, que incluyen en muchos casos datos genéticos, han abierto el camino para un nuevo campo de estudio que fusiona la genética y la economía (por ejemplo, ver este post del blog Nada es Gratis).

El objetivo de esta investigación es evaluar las consecuencias de uno de los trastornos de salud mental más común entre los 3 y los 17 años: el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) (Bitsko y colaboradores, 2022). Según datos recientes de los EE.UU., existe una tendencia creciente en la prevalencia de este trastorno, que pasó del 6,1% (1997) al 10,5% (2022) (Li y colaboradores, 2023). Esta condición se diagnostica frecuentemente durante la niñez o la adolescencia y en gran medida persiste hasta la edad adulta. Entre los síntomas más comunes del TDAH, reconocibles antes de los 6 años, se incluyen la falta de atención y/o hiperactividad e impulsividad excesiva y los problemas en la comunicación social y el rendimiento académico. En algunos niños este trastorno está acompañado de otros problemas como es la ansiedad, trastorno negativista desafiante, depresión o el trastorno del espectro autista. En particular, este proyecto tiene por objetivo abordar hasta qué punto el diagnóstico del TDAH en niños y adolescentes tiene repercusiones o “spill-over effects” que se extienden más allá del individuo afectado por esta condición.

Así, en un primer estudio, publicado reciente como Documento de Trabajo, queremos investigar la relación existente entre la condición de TDAH en los hijos/adolescentes y la estabilidad marital de sus padres. La literatura médica ha documentado una asociación positiva entre poseer TDAH y los problemas conyugales o el divorcio de los progenitores (Kvist y colaboradores, 2013; Wymbs y colaboradores, 2008). Sin embargo, estos hallazgos se basan principalmente en asociaciones estadísticas, frecuentemente no tienen en cuenta problemas de endogeneidad y no son concluyentes ya que a menudo generan resultados mixtos.

Para llevar a cabo esta investigación hemos usado la base de datos ELSA (English Longitudinal Study of Ageing) que es un panel representativo de la población de 50+ años y sus parejas en Inglaterra. Una característica importante de ELSA es que en la oleada 3 se realizó una entrevista específica a una submuestra de participantes «Entrevista de Historia de Vida», recopilando datos retrospectivos sobre eventos importantes que ocurrieron anteriormente en sus vidas y que han podido ser trascendentales, como el estado civil de los padres antes de cumplir 16 años y la edad que tenían los entrevistados cuando sus padres se divorciaron. Aunque ELSA no incluye información sobre el diagnóstico clínico del TDAH o sus síntomas, proporciona información biológica y genética amplia y abundante, incluyendo índices de riesgo genético (o “polygenic risk scores” -PGS-) para el TDAH, así como diversas variables relacionadas con la situación socioeconómica familiar y la salud de los padres. Los PGS capturan la propensión genética a sufrir una determinada condición y los PGS relacionados con el TDAH han demostrado ser robustos predictores del diagnóstico y de los rasgos de personalidad de los individuos con esta condición (Ronald y colaboradores, 2021). No debe ignorarse la gran herencia genética de estos trastornos del neurodesarrollo, estimado entre un 70-80% para el TDAH (Faraone y Larsson, 2019).

Una importante ventaja de los PGS (determinados en el momento de la concepción del niño) es que consistentemente con las Leyes de Mendel son similares a un ensayo clínico aleatorizado, permitiendo inferir un efecto causal no confundido por influencias ambientales. Otra ventaja es que no están sujetos a errores en el diagnóstico del TDAH, que son bastante frecuentes (ver por ejemplo el estudio de Furzer y colaboradores, 2022). Además, al contrario que el diagnóstico, los PGS permiten capturar mejor el amplio y complejo espectro de severidad de los síntomas relacionados con esta condición.

A partir de estimar diversos modelos “pooled OLS” y de panel con efectos aleatorios en base a un amplio grupo de controles individuales, fijos y el problema de la estratificación de la población (Price y colaboradores, 2006), los primeros resultados sugieren que un aumento de un punto en la desviación típica de la propensión a desarrollar TDAH aumenta la probabilidad de divorcio de los padres en un 1,4% (teniendo en cuenta que la media de divorcios en el periodo considerado es del 5%, esto supone aproximadamente un incremento del 25%). Aunque no hemos encontrado diferencias muy significativas en función del género, sí que se aprecian diferencias notables en base a la severidad de la condición y la edad del individuo (ver Figura 1), que sustentan la hipótesis de que el impacto positivo del TDAH en el divorcio de los padres tiende a acumularse con el tiempo a medida que el niño crece tal y como sugiere la literatura. Nuestros resultados ponen de relieve la importancia de las intervenciones en la salud mental de individuos con TDAH que tengan en cuenta no solo al individuo en cuestión sino a la familia en su conjunto.

Figura 1. Impacto de la propensión al TDAH en el divorcio de los progenitores por quintiles de severidad de la condición, género (panel izquierdo) y edad del individuo (panel derecho)

 

En una segunda fase queremos examinar los efectos que tiene el TDAH sobre la salud mental de los padres. Existe abundante evidencia que muestra que los padres de niños con TDAH tienen un mayor riesgo de padecer peor salud mental (Peasgood y colaboradores, 2020). Aislar el efecto de esta condición en los niños en la salud mental de los padres es una tarea difícil dada la compleja interacción en el bienestar mental dentro de las familias. Por ejemplo, algunos estudios recientes muestran que los padres de niños con TDAH, que están a su vez diagnosticados con esta condición, experimentan niveles más elevados de trastornos mentales (van Steijn y colaboradores, 2014). Además, la literatura económica reciente se ha enfocado en gran medida en estudiar los efectos de un “shock” de salud en la infancia en los resultados laborales de los padres en términos de empleo o ingresos. Es por ello por lo que las consecuencias de los trastornos de salud que se manifiestan en una edad temprana como el TDAH en aspectos más amplios relacionados con el bienestar general de los padres es un área de estudio menos explorada y que merece mayor atención en la literatura.

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  • Vicente