Impuestos indirectos en los alimentos y sus efectos redistributivos en las familias

Esta contribución resume la comunicación galardona con el Premio SESPAS a la Mejor Comunicación de Salud Pública, en las XLIII Jornadas AES, celebradas en San Cristóbal de La Laguna, del 26-28 de junio de 2024.

La obesidad es un problema de salud pública significativo en el mundo: más de uno de cada dos adultos y casi uno de cada seis niños tienen sobrepeso u obesidad en los países de la OCDE (OCDE, 2017). En Reino Unido, alrededor del 26% de los adultos eran obesos en 2021 (NHS Digital, 2022). La prevalencia de la obesidad está en aumento y contribuye al desarrollo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, lo que genera una carga económica significativa para muchos gobiernos. El consumo excesivo de bebidas y alimentos ricos en grasas, azúcares y sal (HFSS, por sus siglas en inglés) está asociado con un mayor riesgo de obesidad y enfermedades no transmisibles (ENT) relacionadas con la dieta (OMS, 2019). Los impuestos sobre este tipo de alimentos y bebidas han surgido como una estrategia frecuentemente utilizada por gobiernos para abordar la creciente epidemia de obesidad y las enfermedades relacionadas (Caro et al., 2017).

Las políticas fiscales que promueven dietas saludables han sido recomendadas repetidamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una opción de política pública para abordar la obesidad. Aumentar el precio de los alimentos y bebidas poco saludables mediante impuestos es una potencial medida de política fiscal para reducir su consumo excesivo al hacerlos menos asequibles económicamente, al tiempo que se incentiva el consumo de opciones saludables y nutritivas. La calidad nutricional de los alimentos es un determinante crucial de la salud, ya que está relacionada con dificultades en el crecimiento y el desarrollo infantil, obesidad en niños y adultos, diabetes, enfermedades cardíacas, cáncer y muerte prematura.

Por un lado, países como México (Batis et al., 2016), Dinamarca (Jansen et al., 2012), Colombia (Daniels, 2023), y Hungría (Biro, 2015) han implementado impuestos sobre grasas saturadas o alimentos ultraprocesados. Otros países han cambiado recientemente sus esquemas del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) para alimentos y bebidas. Algunos han aumentado el porcentaje aplicado a productos con alto contenido de azúcar. Por ejemplo, la reforma al IVA en España, en 2021, elevó el impuesto de las bebidas azucaradas y edulcoradas del 10% al 21% (tipo general). Por el otro, algunos países han reducido los impuestos sobre productos alimenticios esenciales para mitigar los efectos de la reciente crisis sobre el coste de la vida. Sin embargo, hay una falta de evidencia sobre si los alimentos con alto contenido de grasas, azúcar y sal son más baratos que los saludables. Tampoco está claro si las familias de bajos ingresos incluyen más de estos productos en sus dietas.

En este estudio, examinamos la relación entre la calidad nutricional, precios e impuestos fiscales a productos alimenticios entre diferentes grupos socioeconómicos en el Reino Unido. Nuestra contribución principal es la de evaluar cómo se aplica el IVA a los alimentos y bebidas. Para ello, utilizamos datos novedosos sobre compras familiares de alimentos en supermercados en el Reino Unido para estimar la relación entre la calidad nutricional de los alimentos y sus precios, y conocer si las familias de bajos ingresos compran una mayor cantidad de productos gravados con tasas más altas de IVA en comparación con las familias de mayores ingresos.

Encontramos que los esquemas del IVA del Reino Unido sobre alimentos y bebidas imponen una carga desproporcionada a los hogares de bajos ingresos, que son los que gastan una mayor proporción de sus ingresos en productos gravados. Estas familias tienden a comprar más alimentos de tipo HFSS. Nuestro análisis también que los hogares con niños tienen más probabilidades de obtener una mayor proporción de sus calorías, azúcares y grasas a partir de alimentos considerados no saludables en comparación con los hogares sin niños.

Proporción de alimentos con alto contenido de grasas, azúcar y sal (HFSS) vs. alimentos no HFSS, según las tasas de IVA (VAT, en inglés)

Nota: Este gráfico utiliza categorías de alimentos consumidos en el hogar y grupos de alimentos sólidos (medidos en gramos) registrados en un diario de dos semanas.

En definitiva, nuestro trabajo aporta dos avances significativos a la literatura existente.

  • En este estudio, analizamos la relación entre el esquema impositivo del IVA en el Reino Unido y el contenido nutricional de los alimentos. Utilizamos modelos de perfil nutricional para evaluar si los productos alimenticios gravados con tasas más altas de IVA presentan una menor calidad nutricional en comparación con aquellos que están exentos o tienen tasas reducidas. Nuestros hallazgos aportan evidencia clave sobre el potencial de usar impuestos indirectos como herramienta para mejorar la calidad de la dieta de los consumidores. Por tanto, contribuimos a la literatura previa sobre la relación entre los precios de los alimentos y su calidad nutricional, al estudiar esta relación utilizando un rico conjunto de datos sobre el gasto familiar en un país de altos ingresos.
  • Nuestra investigación contribuye a la literatura previa sobre la relación entre los tipos impositivos aplicados a los alimentos y sus efectos redistributivos. En particular, mostramos que los hogares de menores ingresos y aquellos con niños pequeños tienden a destinar una mayor proporción de su gasto a productos gravados con tasas más altas de IVA, lo que sugiere una carga fiscal desproporcionada sobre estos grupos.
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