Madrid fue este junio de 2025 la sede de las XLIV Jornadas de la Asociación de Economía de la Salud (AES), y el grupo EvaluAES no dejó pasar la oportunidad de organizar su ya tradicional mesa dedicada a la evaluación de políticas y servicios sanitarios. Fiel a su propósito de facilitar la interacción entre investigadores de distintas disciplinas, la sesión —moderada este año por Grace Armijos Bravo— ofreció un espacio para presentar resultados, debatir enfoques y reflexionar sobre cómo la evaluación puede contribuir a mejorar los sistemas de salud. En esta entrada compartimos la crónica de una mesa que volvió a destacar por la calidad de las investigaciones, la diversidad de perspectivas y la riqueza de los comentaristas expertos.
La primera intervención estuvo a cargo de Ariadna Garcia-Prado (Universidad Pública de Navarra) quien presentó el artículo Soft versus Hard reporting of Violence Against women: An Experimental Approach, comentado por Celia Muñoz Fernández (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, AIReF). En su estudio, Ariadna analizó el impacto del soft reporting o denuncia a través de servicios sociales —sin necesidad de identificar al agresor— en la disposición de los testigos para reportar casos de violencia contra las mujeres (VCM). Esta modalidad, introducida en España por el Real Decreto-Ley 9/2018, permite a las víctimas acceder a apoyo legal, económico y psicológico sin acudir directamente a la policía, opción predominante en el contexto europeo y conocido como hard reporting. Mediante un enfoque experimental integrado en una encuesta nacional representativa (n=6.000), los individuos fueron asignados aleatoriamente a seis tratamientos para estimar el efecto causal de ofrecer el soft reporting. Los resultados muestran que la disposición a intervenir es mayor en casos de violencia física que en violencia psicológica; sin embargo, en ambos tipos, la disponibilidad del soft reporting incrementa significativamente la intención de actuar, especialmente en situaciones de violencia psicológica, donde la incidencia es mayor pero las denuncias suelen ser menores.

Ariadna García-Prado haciendo su presentación Comentarios de Celia Muñoz Fernández
En segundo lugar, Camila Regueiro Ons (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria) presentó el artículo Do we want daddy to stay at home? Paternity leave and child health, comentado por Alexandrina Stoyanova (Universitat de Barcelona). En este trabajo, la autora analiza el efecto del permiso de paternidad sobre la salud infantil. Para ello, utiliza la implementación secuencial del permiso de paternidad en España aplicando un diseño de diferencia en discontinuidades (RD-DD) a datos provenientes de registros de salud. Los resultados muestran casi un 8% menos de diagnósticos médicos y un 9% menos de infecciones, especialmente infecciones respiratorias. Además, el número de diagnósticos disminuye significativamente en los niños menores de un año y entre aquellos de entornos socioeconómicos más bajos. Un posible mecanismo identificado por la autora es el cambio del cuidado formal al cuidado parental, lo que reduciría la exposición a entornos donde es más probable la propagación de infecciones.
Comentarios de Alexandrina Stoyanova al trabajo de Camila Regueiro Ons
Finalmente, la última presentación estuvo a cargo de Sophie Gorgemans (Universidad de Zaragoza) con el estudio ¿La reversión en la forma organizativa de los hospitales mejora la productividad?, comentado por Karla Hernández-Villafuerte (WifOR Institute). El estudio analiza la productividad y eficiencia dinámica de los servicios de traumatología en 186 hospitales públicos españoles entre 2002 y 2018, evaluando el impacto de revertir el modelo organizativo —de fundaciones o consorcios a gestión directa por los servicios regionales de salud— sobre la gestión de recursos. Utilizando el Índice de Malmquist y su descomposición en cambios de eficiencia y tecnológicos, se consideran como inputs las camas y los facultativos, y como outputs las altas y consultas externas. Los resultados muestran que nueve hospitales revirtieron su modelo en el periodo estudiado. En promedio, la eficiencia técnica mejora tras la reversión, y el 67% presenta un aumento de productividad, aunque sin una tendencia uniforme. Cuando la productividad disminuye, se debe a un descenso en la eficiencia, no en el cambio tecnológico, el cual mejora en el 90% de los casos.
Presentación de Sophie Gorgemans Comentarios de Karla Hernández-Villafuerte

