Economía y salud
BOLETÍN INFORMATIVO - Año 2015. Abril nº 82
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Todos los caminos llevan a Roma: impacto económico sobre el sector hostelero de la prohibición de consumo de tabaco en lugares públicos



Anna García-Altés
Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries (AQuAS)
Departament de Salut
Generalitat de Catalunya
Email: agarciaaltes@gencat.cat

Ángel López-Nicolás
Facultad de Ciencias de la Empresa
Universidad Politécnica de Cartagena
Email: angel.lopez@upct.es

Jaime Pinilla
Departamento de Métodos Cuantitativos en Economía y Gestión
Facultad Ciencias Económicas y Empresariales
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
Email: jaime.pinilla@ulpgc.es

 

Etimológicamente, método significa “camino”. Un método es un procedimiento estable, compuesto de varios pasos o reglas que llevan a la obtención de resultados. En el caso de la investigación científica, el fin del método no es otro que el de explicar satisfactoriamente la realidad. Éste es el objetivo de los tres trabajos de investigación resumidos en esta contribución. Los trabajos referidos y sus autores son los siguientes:

Título

Autores

Revista

Impacto sobre el consumo en bares, cafeterías y restaurantes de la modificación de la ley del tabaco española

A. Caballero,
J. Pinilla

Gaceta Sanitaria
2014 Nov-Dec;28(6):456-60

Who is afraid of smoking bans? An evaluation of the effects of the Spanish clean air law on expenditure at hospitality venues

J. García-Villar,
A. López-Nicolás

European Journal of Health Economics. Disponible online 2014 Sep 20

Economic Impact of Smoke-Free Legislation: Did the Spanish Tobacco Control Law Affect the Economic Activity of Bars and Restaurants?

A. García-Altés,
J. Pinilla,
M. Marí-Dell'Olmo,
E. Fernández,
M. J. López

Nicotine and Tobacco Research. Disponible online 2015 Feb 5

Los tres estudios persiguen el mismo objetivo: analizar el impacto en bares, cafeterías y restaurantes de la Ley 42/2010 de modificación de la ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo. La nueva Ley ampliaba la prohibición de fumar a todos los establecimientos de hostelería sin excepciones, y su elaboración y posterior entrada en vigor  estuvo precedida de fuerte debate y cruce de predicciones sobre los efectos económicos al sector.

Además, se da la circunstancia que los tres trabajos utilizan la misma fuente de datos para su análisis, la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) realizada por el Instituto Nacional de Estadística, representativa del conjunto de la población española y diseñada para recoger de manera detallada la información de gastos e ingresos de los hogares, además de información sociodemográfica y laboral de sus componentes.

Caballero y Pinilla aprovechan el diseño de panel rotatorio de la EPF donde cada hogar permanece en la muestra dos años consecutivos, para construir un panel de hogares 2010 y 2011, antes y después de la entrada en vigor de la Ley. Buscando homogeneidad en el tipo de hogar, analizaron sólo hogares activos en el mercado laboral, considerando como tales aquéllos donde el sustentador principal está en el intervalo de edad entre 25 y 59 años. Con objeto de evitar sesgos derivados del cambio en la composición del hogar, la muestra contempló sólo hogares que no habían sufrido variaciones en su composición (padres, hijos, abuelos, etc.). Finalmente, se limitó también la muestra a familias cuya posición respecto al hábito tabáquico se mantuvo a lo largo de los dos años. En total se dispuso de una muestra de 3.561 familias.

En su análisis, Caballero y Pinilla toman como variable dependiente el porcentaje del gasto en bares, cafeterías y restaurantes sobre el importe total del gasto monetario y no  monetario realizado por el hogar. Como variables explicativas se incluyen: la edad del sustentador principal, el número de miembros del hogar, la existencia de hijos dependientes en el hogar (menores de 14 años), la situación laboral del sustentador principal y el importe exacto de los ingresos mensuales netos totales del hogar. Se analizan por separado las familias fumadoras y no fumadoras, de acuerdo con la cantidad de cigarrillos consumida, ajustada por el número de adultos (mayores de 16 años). Como estrategia econométrica se propone la utilización de un estimador en diferencias, antes y después de la Ley, sobre un modelo en dos etapas: la primera explica la decisión inicial de gasto en hostelería de la familia y la segunda, el porcentaje de gasto realizado.

Los efectos marginales en la primera etapa del modelo en dos partes muestran una probabilidad media de realizar algún gasto del 97% en las familias fumadoras frente al 86% de las no fumadoras, y no se encuentran variaciones significativas entre 2010 y 2011. En lo que respecta a la proporción sobre el gasto total del hogar, las familias fumadoras gastaron en establecimientos hosteleros un 7,25% en 2010 y un 7,27% en 2011, frente al 7,96% y 7,80% respectivamente de las familias fumadoras. El estimador de dobles diferencias, entre años y entre familias, no es estadísticamente significativo.

A la luz de los resultados anteriores, Caballero y Pinilla concluyen que la Ley 42/2010 no ha tenido influencia en los cambios de los hábitos de consumo de las familias españolas en los establecimientos de hostelería. Las decisiones de consumo están más relacionadas con las características sociodemográficas como el número de hijos del hogar (mayor número de hijos, menor probabilidad de participación en el consumo aunque mayor porcentaje de gasto) y con el impacto de la crisis económica vía desempleo y reducción de los ingresos, ambas variables con efectos negativos sobre la decisión y cantidad de consumo.

García-Villar y López-Nicolás utilizan el total de oleadas disponibles de los microdatos de la EPF, desde 2006 hasta 2012. El trabajo aborda las dos dimensiones del consumo en establecimientos hosteleros: en primer lugar, la participación y, a continuación, el nivel de gasto condicionado a la participación. El análisis se realiza por separado para el gasto en restaurantes frente al realizado en bares y cafeterías y distinguiendo entre hogares con y sin fumadores. Además de las estimaciones de gasto en establecimientos hosteleros, se estima la probabilidad de consumo de tabaco en el hogar, incorporando como variables explicativas el índice de precios y el nivel de impuestos tanto para los cigarrillos manufacturados como en picadura, lo que permite contrastar el efecto de la Ley sobre la evolución del hábito tabáquico de la población española. Los autores contrastan diferentes hipótesis en relación a la estabilidad de la tendencia temporal del gasto antes y después de la entrada en vigor de la Ley.

Respecto a la probabilidad de comprar tabaco, las estimaciones sugieren que la Ley 42/2010 redujo en un 2% el porcentaje de hogares en los cuales al menos uno de sus miembros fuma. En cuanto al gasto en hostelería, los resultados no apoyan la hipótesis de que la Ley tuviese un efecto causal negativo, tanto en la dimensión de participación como en la de cuantía del gasto, y tanto en hogares con fumadores como sin fumadores. 

García-Altés y colaboradores utilizan los datos de la EPF agregados por Comunidades Autónomas, combinándolos con otros datos pertenecientes a otras fuentes oficiales. La hipótesis de partida es que durante los años de crisis económica, el sector hostelero, al igual que el resto de sectores, ha sufrido una progresiva caída en sus resultados fruto de la contracción de la economía. Las familias recortan sus gastos y cierran muchos establecimientos. Los cambios han acontecido de forma gradual a partir del comienzo de la crisis; si, adicionalmente, la Ley 42/2010 ha afectado de manera significativa y negativa al sector, cabría esperar un efecto puntual en los resultados del mismo, por ejemplo, acelerando las cifras negativas respecto a años y tendencias anteriores.

El análisis se lleva a cabo sobre un pool de series temporales entre 2006 y 2011, donde la variable dependiente es el número de bares y restaurantes en cada comunidad autónoma ajustado por el número de habitantes, y como variables explicativas la variable dependiente retardada, el gasto en bares y restaurantes (EPF), la tasa de desempleo y diferentes variables dicotómicas para cada año de la muestra. Sobre los datos anteriores se estima un modelo de regresión de efectos fijos.

Los resultados obtenidos indican que un cambio del 1% en la tasa de desempleo mostró un efecto negativo y estadísticamente significativo del -0,05% en el número de bares y restaurantes. Cada incremento del 1% en el gasto en bares y restaurantes tuvo también un efecto positivo y estadísticamente significativo del 0,07% en el número de bares y restaurantes.

Respecto al efecto de las dummies temporales, en 2007 el número de bares y restaurantes se redujo por término medio un 13,06% (el resto de factores constantes) respecto a 2006 (año de referencia), un 4,87% en 2008 y un 10,42% en 2009, y los anteriores coeficientes estadísticamente significativos. Los efectos en 2010 y 2011, año de entrada en vigor de la Ley, mostraron una reducción del 6,76% y 7,69%, si bien estos coeficientes no resultaron estadísticamente diferentes de cero. El modelo de efectos fijos con interacción proporciona resultados similares para 2007, 2008 y 2009, y no muestra significación estadística en la relación entre el número de bares y restaurantes y el gasto en ellos entre 2011 y los años anteriores.

Los resultados de García-Altés y colaboradores no encuentran efecto alguno de la entrada en vigor de la Ley 42/2010 sobre el número de establecimientos de hostelería. Si bien es evidente que el gasto en bares y restaurantes se ha reducido notablemente al igual que el número de establecimientos, su explicación está relacionada fundamentalmente con la crisis económica.

 

A modo de conclusión

La Ley 42/2010 no ha tenido efecto alguno sobre los patrones de consumo en hostelería de las familias españolas, fumadoras y no fumadoras. Los resultados anteriores son consecuentes con lo que vemos en los bares, restaurantes y cafeterías de nuestras ciudades, y así lo corrobora el Barómetro Sanitario 2012 del Centro de Investigaciones Sociológicas, que incluye un apartado relativo a la percepción de la Ley. De hecho, el grado de acuerdo con la Ley es elevado: un 7,62 de media en una escala de 1 a 10, produciéndose además un incremento del 8,1% con respecto a la misma pregunta respecto al 2011.

En los debates sobre políticas de espacios sin humo, los sectores tabaquero y hostelero han insistido siempre en las consecuencias negativas y económicamente más desastrosas. Sin embargo, cada vez hay más bibliografía que demuestra que estas leyes no imponen efecto alguno a los resultados económicos del sector hostelero. Los tres trabajos revisados en esta nota editorial aportan nuevas evidencias a dicha bibliografía. Confiamos en que la evidencia para el caso español sirva para ilustrar el debate en aquellos países signatarios del Acuerdo Marco para la Prevención del Tabaquismo, que, en aplicación de su artículo 8, están considerando la prohibición de fumar en locales de hostelería.


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Editores del boletín: Carlos Campillo (campillo@ocea.es) y Cristina Hernández Quevedo (C.Hernandez-Quevedo@lse.ac.uk).

Editora de redacción: Cristina Hernández Quevedo (C.Hernandez-Quevedo@lse.ac.uk).

Comité de redacción:
José Mª Abellán Perpiñán, Manuel García Goñi, Ariadna García Prado, Miguel Ángel Negrín, Vicente Ortún, Luz María Peña.

Han colaborado en este número:
Miquel Bruguera, Remedios Calero Gimeno, David Cantarero, Francesc Cots, Manuel Flores, Anna García-Altés, Antoni Gilabert Perramon, Beatriz González López-Valcárcel, Sarah Karlsberg Schaffer, Ángel López-Nicolás, Mercedes Martínez Vallejo, Laia Maynou, Ricard Meneu, Jorge Mestre-Ferrandiz, Salvador Peiró, Jaime Pinilla, Laura Vallejo-Torres, Pere Ventayol.