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	Comentarios en Blog Economía y Salud	</title>
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	<description>Economía y Salud</description>
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		<title>
		Comentario en ¿Por qué es importante cambiar las preguntas sobre el valor? El valor público sanitario debe ser incorporado por Luis Gavira Sánchez		</title>
		<link>https://www.aes.es/blog/2026/01/07/por-que-es-importante-cambiar-las-preguntas-sobre-el-valor-el-valor-publico-sanitario-debe-ser-incorporado/#comment-580</link>

		<dc:creator><![CDATA[Luis Gavira Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 Jan 2026 15:25:11 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.aes.es/blog/?p=3564#comment-580</guid>

					<description><![CDATA[En respuesta a &lt;a href=&quot;https://www.aes.es/blog/2026/01/07/por-que-es-importante-cambiar-las-preguntas-sobre-el-valor-el-valor-publico-sanitario-debe-ser-incorporado/#comment-579&quot;&gt;Joan Costa-Font&lt;/a&gt;.

Muchas gracias, apreciado Joan, por tu comentario y por las interesantes referencias que has incluido. El camino para transformar la manera en que medimos, contabilizamos y evaluamos ofrece experiencias que han tratado de superar la retórica del valor como atributo exclusivo del ámbito privado, recogiendo iniciativas e ideas innovadoras acerca de cómo comprender la eficiencia ajustada a valores sociales compartidos. En efecto, el itinerario para construir un nuevo significado del valor público que crean las actividades y programas del sector sanitario público está precedido de experiencias de bastante relieve e interés. 

La clave está, en mi opinión, en repensar la naturaleza del valor en salud desde la perspectiva del valor público. A partir de formular nuevas preguntas, de renunciar a antiguas respuestas cuyos resultados en salud desmienten de forma muy elocuente que contribuyan a la prosperidad social, al beneficio colectivo o a la equidad; y de construir al respecto categorías de análisis diferentes de las actuales. No solo generando conocimiento nuevo -cuestión crítica- sino también identificando y recuperando así todas aquellas actividades o estudios que han promovido o explorado iniciativas guiadas por esa mirada de lo público.

La clave está en cómo generar un marco nuevo de pensamiento, de políticas públicas, de métricas y de evaluación de resultados en salud que trabaje -de forma activa y eficaz- para el bien común sanitario, el propósito público y la ética social.

Muchas gracias. Cordialmente,]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En respuesta a <a href="https://www.aes.es/blog/2026/01/07/por-que-es-importante-cambiar-las-preguntas-sobre-el-valor-el-valor-publico-sanitario-debe-ser-incorporado/#comment-579">Joan Costa-Font</a>.</p>
<p>Muchas gracias, apreciado Joan, por tu comentario y por las interesantes referencias que has incluido. El camino para transformar la manera en que medimos, contabilizamos y evaluamos ofrece experiencias que han tratado de superar la retórica del valor como atributo exclusivo del ámbito privado, recogiendo iniciativas e ideas innovadoras acerca de cómo comprender la eficiencia ajustada a valores sociales compartidos. En efecto, el itinerario para construir un nuevo significado del valor público que crean las actividades y programas del sector sanitario público está precedido de experiencias de bastante relieve e interés. </p>
<p>La clave está, en mi opinión, en repensar la naturaleza del valor en salud desde la perspectiva del valor público. A partir de formular nuevas preguntas, de renunciar a antiguas respuestas cuyos resultados en salud desmienten de forma muy elocuente que contribuyan a la prosperidad social, al beneficio colectivo o a la equidad; y de construir al respecto categorías de análisis diferentes de las actuales. No solo generando conocimiento nuevo -cuestión crítica- sino también identificando y recuperando así todas aquellas actividades o estudios que han promovido o explorado iniciativas guiadas por esa mirada de lo público.</p>
<p>La clave está en cómo generar un marco nuevo de pensamiento, de políticas públicas, de métricas y de evaluación de resultados en salud que trabaje -de forma activa y eficaz- para el bien común sanitario, el propósito público y la ética social.</p>
<p>Muchas gracias. Cordialmente,</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Comentario en ¿Por qué es importante cambiar las preguntas sobre el valor? El valor público sanitario debe ser incorporado por Joan Costa-Font		</title>
		<link>https://www.aes.es/blog/2026/01/07/por-que-es-importante-cambiar-las-preguntas-sobre-el-valor-el-valor-publico-sanitario-debe-ser-incorporado/#comment-579</link>

		<dc:creator><![CDATA[Joan Costa-Font]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 Jan 2026 17:13:54 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.aes.es/blog/?p=3564#comment-579</guid>

					<description><![CDATA[En respuesta a &lt;a href=&quot;https://www.aes.es/blog/2026/01/07/por-que-es-importante-cambiar-las-preguntas-sobre-el-valor-el-valor-publico-sanitario-debe-ser-incorporado/#comment-577&quot;&gt;Luis Gavira Sánchez&lt;/a&gt;.

¡Gracias por la entrada! Respecto al punto de Reinhardt de medir la eficiencia social relativa que comentas, la verdad es que hay algunos métodos propuestos de estimación de preferencias sociales en esta línea, por ejemplo, con Joan Rovira estimábamos la disposición a asignar un presupuesto público entre programas de reforma realistas en Cataluña. Lo que vimos es que, curiosamente, la población principalmente priorizaba los beneficios de mejora de salud y algunos de proceso, y si bien también valora la equidad como valor social, no estaba dispuesta a asignar recursos si ello supone renunciar a la salud (eficiencia) para cubrir el coste de los programas de equidad.  Y es que si algo hemos aprendido en economía es que reducir la equidad tiene un coste, no sale gratis. 
 https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00036840500181695
https://doi.org/10.1016/j.socscimed.2015.10.042

 Otras ideas para incorporar valores sociales sin modificar los métodos clásicos de evaluación económica van en la línea de añadir a la función de bienestar ponderaciones derivadas de la aversión a la desigualdad en salud. Te dejo algunas referencias como ejemplo: 
https://link.springer.com/article/10.1007/s11211-019-00328-6]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En respuesta a <a href="https://www.aes.es/blog/2026/01/07/por-que-es-importante-cambiar-las-preguntas-sobre-el-valor-el-valor-publico-sanitario-debe-ser-incorporado/#comment-577">Luis Gavira Sánchez</a>.</p>
<p>¡Gracias por la entrada! Respecto al punto de Reinhardt de medir la eficiencia social relativa que comentas, la verdad es que hay algunos métodos propuestos de estimación de preferencias sociales en esta línea, por ejemplo, con Joan Rovira estimábamos la disposición a asignar un presupuesto público entre programas de reforma realistas en Cataluña. Lo que vimos es que, curiosamente, la población principalmente priorizaba los beneficios de mejora de salud y algunos de proceso, y si bien también valora la equidad como valor social, no estaba dispuesta a asignar recursos si ello supone renunciar a la salud (eficiencia) para cubrir el coste de los programas de equidad.  Y es que si algo hemos aprendido en economía es que reducir la equidad tiene un coste, no sale gratis.<br />
 <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00036840500181695" rel="nofollow ugc">https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00036840500181695</a><br />
<a href="https://doi.org/10.1016/j.socscimed.2015.10.042" rel="nofollow ugc">https://doi.org/10.1016/j.socscimed.2015.10.042</a></p>
<p> Otras ideas para incorporar valores sociales sin modificar los métodos clásicos de evaluación económica van en la línea de añadir a la función de bienestar ponderaciones derivadas de la aversión a la desigualdad en salud. Te dejo algunas referencias como ejemplo:<br />
<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11211-019-00328-6" rel="nofollow ugc">https://link.springer.com/article/10.1007/s11211-019-00328-6</a></p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Comentario en ¿Por qué es importante cambiar las preguntas sobre el valor? El valor público sanitario debe ser incorporado por Vicente Ortún		</title>
		<link>https://www.aes.es/blog/2026/01/07/por-que-es-importante-cambiar-las-preguntas-sobre-el-valor-el-valor-publico-sanitario-debe-ser-incorporado/#comment-578</link>

		<dc:creator><![CDATA[Vicente Ortún]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 Jan 2026 09:30:05 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.aes.es/blog/?p=3564#comment-578</guid>

					<description><![CDATA[En respuesta a &lt;a href=&quot;https://www.aes.es/blog/2026/01/07/por-que-es-importante-cambiar-las-preguntas-sobre-el-valor-el-valor-publico-sanitario-debe-ser-incorporado/#comment-577&quot;&gt;Luis Gavira Sánchez&lt;/a&gt;.

Muchas gracias, Luis, por tu respuesta. No acabaremos hoy  con el tema. Déjame un colofón sobre medida del valor social de la atención a la salud -no únicamente a la prestación de servicios sanitarios. Es independiente de la desmercantización que mencionas. Es más, aparece, en un artículo del NEJM titulado &#039;Has Corporatization Met its Match?&#039;, firmado por David Cutler -ponente inaugural de las XXV Jornadas AES- y R Huckman. Verás que en el fondo tratan de fomentar esa integración de los servicios sociales y sanitarios. Hoy, día 9 de enero, Pere Ibern resume el citado artículo en su blog Econsalut: https://econsalut.blogspot.com/
Cordialmente,]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En respuesta a <a href="https://www.aes.es/blog/2026/01/07/por-que-es-importante-cambiar-las-preguntas-sobre-el-valor-el-valor-publico-sanitario-debe-ser-incorporado/#comment-577">Luis Gavira Sánchez</a>.</p>
<p>Muchas gracias, Luis, por tu respuesta. No acabaremos hoy  con el tema. Déjame un colofón sobre medida del valor social de la atención a la salud -no únicamente a la prestación de servicios sanitarios. Es independiente de la desmercantización que mencionas. Es más, aparece, en un artículo del NEJM titulado &#8216;Has Corporatization Met its Match?&#8217;, firmado por David Cutler -ponente inaugural de las XXV Jornadas AES- y R Huckman. Verás que en el fondo tratan de fomentar esa integración de los servicios sociales y sanitarios. Hoy, día 9 de enero, Pere Ibern resume el citado artículo en su blog Econsalut: <a href="https://econsalut.blogspot.com/" rel="nofollow ugc">https://econsalut.blogspot.com/</a><br />
Cordialmente,</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Comentario en ¿Por qué es importante cambiar las preguntas sobre el valor? El valor público sanitario debe ser incorporado por Luis Gavira Sánchez		</title>
		<link>https://www.aes.es/blog/2026/01/07/por-que-es-importante-cambiar-las-preguntas-sobre-el-valor-el-valor-publico-sanitario-debe-ser-incorporado/#comment-577</link>

		<dc:creator><![CDATA[Luis Gavira Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 Jan 2026 08:20:19 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.aes.es/blog/?p=3564#comment-577</guid>

					<description><![CDATA[En respuesta a &lt;a href=&quot;https://www.aes.es/blog/2026/01/07/por-que-es-importante-cambiar-las-preguntas-sobre-el-valor-el-valor-publico-sanitario-debe-ser-incorporado/#comment-576&quot;&gt;Vicente Ortún&lt;/a&gt;.

Muy agradecido, apreciado Vicente, por tu comentario. Sí, efectivamente en términos de bienestar colectivo hay propuestas muy estimables de medición de distinta manera a la existente. También había leído la estupenda entrada publicada aquí en el blog (“Más allá del PIB: Implicaciones sanitarias”). Es necesario desarrollar indicadores nuevos en todas estas materias. 
Mi reflexión apunta en la línea de la necesidad de generar métricas específicas en el ámbito de lo público sanitario. Porque no se está midiendo el valor que genera la atención sanitaria pública, como tal.
La polisemia del concepto de valor hace que resulte necesario discernir bien los aspectos a que nos referimos. Desde aquellas cuestiones axiológicas que constituyen la base de los valores que como sociedad son mayoritariamente compartidos, hasta la realidad empírica de su operacionalización lo que implica cuantificar con objetividad el valor que aportan los sistemas sanitarios públicos. 
Asimismo es aquello que expresaba Reinhardt en su artículo, que cito, de explorar la eficiencia relativa de las propuestas alternativas que se ajustan a los valores sociales ampliamente compartidos. El bien común, el propósito público y los atributos de participación e igualdad basados en la ética social, han de estar en el centro de cómo crear y aportar sentido a las nuevas métricas y de dar una respuesta operativa y eficaz. Creo que, además de necesario, es posible.
Por otro lado, la cuestión requiere una mirada científica interdisciplinar; de manera pragmática y en la dirección adecuada. Más aún considerando ciertos desafíos que enfrentan los sistemas sanitarios en la actualidad y a los que aludía de manera expresa en la entrada. Sin duda alguna, me parece que la Economía de la Salud puede desempeñar un protagonismo de primer nivel en la generación y el despliegue de conocimiento en este asunto, al servicio del bien común.
“Tenemos economías que necesitan crecer, nos hagan prosperar o no; lo que necesitamos son economías que nos hagan prosperar, crezcan o no”, concluía con esta cita un editorial reciente de la revista Nature, (01 octubre 2025) cuyo título era “Fin de la obsesión por el PIB: cómo el mundo realmente debería medir la prosperidad”. No soy economista y no seré yo quien, en modo alguno, eche a volar aquí el debate del crecimiento sin límite, incluso a riesgo de ruptura del contrato social, para garantizar una pretendida prosperidad colectiva. Soy médico. Y por eso me preocupa la salud de las personas y de la sociedad. En condiciones de igualdad y de considerar que la salud es un derecho humano fundamental; lo que incluye desmercantilizar la atención a la salud.
La investigación científica aplicada a la comprensión y evaluación de estas cuestiones es, como en pocas ocasiones anteriores, crucial para garantizar la pervivencia de una atención sanitaria pública sustentada en la calidad y en la equidad. 
Muchas gracias. Cordialmente,]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En respuesta a <a href="https://www.aes.es/blog/2026/01/07/por-que-es-importante-cambiar-las-preguntas-sobre-el-valor-el-valor-publico-sanitario-debe-ser-incorporado/#comment-576">Vicente Ortún</a>.</p>
<p>Muy agradecido, apreciado Vicente, por tu comentario. Sí, efectivamente en términos de bienestar colectivo hay propuestas muy estimables de medición de distinta manera a la existente. También había leído la estupenda entrada publicada aquí en el blog (“Más allá del PIB: Implicaciones sanitarias”). Es necesario desarrollar indicadores nuevos en todas estas materias.<br />
Mi reflexión apunta en la línea de la necesidad de generar métricas específicas en el ámbito de lo público sanitario. Porque no se está midiendo el valor que genera la atención sanitaria pública, como tal.<br />
La polisemia del concepto de valor hace que resulte necesario discernir bien los aspectos a que nos referimos. Desde aquellas cuestiones axiológicas que constituyen la base de los valores que como sociedad son mayoritariamente compartidos, hasta la realidad empírica de su operacionalización lo que implica cuantificar con objetividad el valor que aportan los sistemas sanitarios públicos.<br />
Asimismo es aquello que expresaba Reinhardt en su artículo, que cito, de explorar la eficiencia relativa de las propuestas alternativas que se ajustan a los valores sociales ampliamente compartidos. El bien común, el propósito público y los atributos de participación e igualdad basados en la ética social, han de estar en el centro de cómo crear y aportar sentido a las nuevas métricas y de dar una respuesta operativa y eficaz. Creo que, además de necesario, es posible.<br />
Por otro lado, la cuestión requiere una mirada científica interdisciplinar; de manera pragmática y en la dirección adecuada. Más aún considerando ciertos desafíos que enfrentan los sistemas sanitarios en la actualidad y a los que aludía de manera expresa en la entrada. Sin duda alguna, me parece que la Economía de la Salud puede desempeñar un protagonismo de primer nivel en la generación y el despliegue de conocimiento en este asunto, al servicio del bien común.<br />
“Tenemos economías que necesitan crecer, nos hagan prosperar o no; lo que necesitamos son economías que nos hagan prosperar, crezcan o no”, concluía con esta cita un editorial reciente de la revista Nature, (01 octubre 2025) cuyo título era “Fin de la obsesión por el PIB: cómo el mundo realmente debería medir la prosperidad”. No soy economista y no seré yo quien, en modo alguno, eche a volar aquí el debate del crecimiento sin límite, incluso a riesgo de ruptura del contrato social, para garantizar una pretendida prosperidad colectiva. Soy médico. Y por eso me preocupa la salud de las personas y de la sociedad. En condiciones de igualdad y de considerar que la salud es un derecho humano fundamental; lo que incluye desmercantilizar la atención a la salud.<br />
La investigación científica aplicada a la comprensión y evaluación de estas cuestiones es, como en pocas ocasiones anteriores, crucial para garantizar la pervivencia de una atención sanitaria pública sustentada en la calidad y en la equidad.<br />
Muchas gracias. Cordialmente,</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Comentario en ¿Por qué es importante cambiar las preguntas sobre el valor? El valor público sanitario debe ser incorporado por Vicente Ortún		</title>
		<link>https://www.aes.es/blog/2026/01/07/por-que-es-importante-cambiar-las-preguntas-sobre-el-valor-el-valor-publico-sanitario-debe-ser-incorporado/#comment-576</link>

		<dc:creator><![CDATA[Vicente Ortún]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 Jan 2026 10:54:31 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.aes.es/blog/?p=3564#comment-576</guid>

					<description><![CDATA[Apreciado Dr. Luis Gavira,
Ha sido un contrapunto ilusionante a la estupefacción actual leer tu entrada en el blog de AES, tan bien anclada en referencias que conviene no olvidar. Siguen unos comentarios sin otra intención que la de acusar recibo y animar el debate. Empezando por el PIB está claro que los servicios públicos se miden ‘a coste’. La inexistencia de precios de mercado les excluye de valor añadido. 
En tu artículo, casi como conclusión, ‘medir lo que importa’ incluiría: “El valor público sanitario es la intersección crítica de cuatro aspectos esenciales: la cuestión axiológica de valores sociales, la cuestión económica de la medida del bienestar colectivo y la desmercantilización de lo sanitario, la cuestión científica de cómo comprender la eficiencia ajustada a valores, y la cuestión social de cómo avanzar hacia la equidad y consolidar la salud como un derecho humano fundamental”.
¿Hasta qué punto se pueden reunir los cuatro aspectos en la medida del bienestar colectivo que incorpora valores sociales, equidad incluida? ¿Cuál de las diferentes aproximaciones existentes a la medida del bienestar colectivo sería más adecuada? 
Para este última pregunta puede pensarse en cómo diversos organismos multilaterales han hecho intentos de medir el bienestar de los países: la ONU, con su Índice de Desarrollo Humano desde 1990, basado en el enfoque de las capacidades –entendiendo que éstas son las que permiten llevar a las personas la vida que deseen- desarrollado por Amartya Sen; la Unión Europea con su Regional Human Development Index, que mide 22 indicadores en 272 Regiones Europeas -que en el caso de España coinciden con las Comunidades Autónomas; la OECD, con su Better Life Index, que ha sido aplicado para España por Herrero et al. Otra contribución es el Social Progress Index (SPI), lanzado en 2013 por la Skoll Foundation y que cuenta con una organización para su promoción. El SPI, publicado anualmente para unos 150 países, analiza 12 indicadores organizados en tres dimensiones: necesidades básicas, bases del bienestar y oportunidades, abordando aspectos sociales y medioambientales. Los dos últimos se han inspirado en el informe de la Comisión Stiglitz.
¿Cómo incorporar el hecho de que los valores y las percepciones sociales sobre, por ejemplo, hasta qué punto las desigualdades son inequitativas, varían tanto en el tiempo como en el espacio? ¿No se consigue lo último en un sistema democrático?
Cordialmente,]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Apreciado Dr. Luis Gavira,<br />
Ha sido un contrapunto ilusionante a la estupefacción actual leer tu entrada en el blog de AES, tan bien anclada en referencias que conviene no olvidar. Siguen unos comentarios sin otra intención que la de acusar recibo y animar el debate. Empezando por el PIB está claro que los servicios públicos se miden ‘a coste’. La inexistencia de precios de mercado les excluye de valor añadido.<br />
En tu artículo, casi como conclusión, ‘medir lo que importa’ incluiría: “El valor público sanitario es la intersección crítica de cuatro aspectos esenciales: la cuestión axiológica de valores sociales, la cuestión económica de la medida del bienestar colectivo y la desmercantilización de lo sanitario, la cuestión científica de cómo comprender la eficiencia ajustada a valores, y la cuestión social de cómo avanzar hacia la equidad y consolidar la salud como un derecho humano fundamental”.<br />
¿Hasta qué punto se pueden reunir los cuatro aspectos en la medida del bienestar colectivo que incorpora valores sociales, equidad incluida? ¿Cuál de las diferentes aproximaciones existentes a la medida del bienestar colectivo sería más adecuada?<br />
Para este última pregunta puede pensarse en cómo diversos organismos multilaterales han hecho intentos de medir el bienestar de los países: la ONU, con su Índice de Desarrollo Humano desde 1990, basado en el enfoque de las capacidades –entendiendo que éstas son las que permiten llevar a las personas la vida que deseen- desarrollado por Amartya Sen; la Unión Europea con su Regional Human Development Index, que mide 22 indicadores en 272 Regiones Europeas -que en el caso de España coinciden con las Comunidades Autónomas; la OECD, con su Better Life Index, que ha sido aplicado para España por Herrero et al. Otra contribución es el Social Progress Index (SPI), lanzado en 2013 por la Skoll Foundation y que cuenta con una organización para su promoción. El SPI, publicado anualmente para unos 150 países, analiza 12 indicadores organizados en tres dimensiones: necesidades básicas, bases del bienestar y oportunidades, abordando aspectos sociales y medioambientales. Los dos últimos se han inspirado en el informe de la Comisión Stiglitz.<br />
¿Cómo incorporar el hecho de que los valores y las percepciones sociales sobre, por ejemplo, hasta qué punto las desigualdades son inequitativas, varían tanto en el tiempo como en el espacio? ¿No se consigue lo último en un sistema democrático?<br />
Cordialmente,</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Comentario en Quien no tenga ánimo de lucro… ¿que tire la primera piedra? por José Ramón Repullo-Labrador		</title>
		<link>https://www.aes.es/blog/2025/12/19/quien-no-tenga-animo-de-lucro-que-tire-la-primera-piedra/#comment-572</link>

		<dc:creator><![CDATA[José Ramón Repullo-Labrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 20 Dec 2025 09:58:23 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.aes.es/blog/?p=3550#comment-572</guid>

					<description><![CDATA[En respuesta a &lt;a href=&quot;https://www.aes.es/blog/2025/12/19/quien-no-tenga-animo-de-lucro-que-tire-la-primera-piedra/#comment-570&quot;&gt;Manuel Carmona&lt;/a&gt;.

Cierto, Manuel; tan cierto que yo (a estas alturas de la película) ya no me creo que una organización tan compleja como la sanitaria (particularmente el hospital) pueda ser objeto de un contrato completo (o poco incompleto). 
Hay una &quot;incompletitud&quot; estructural: la excelencia clínica exige una acción individualizada que combine la valoración de necesidades (evidencia),  recursos disponibles (oferta) y comorbilidades-preferencias de los pacientes (demandas). De tal suerte que el médico responsable del pacientes sería un &quot;broker&quot; o intermediario que debería conciliar los tres vectores. 

La evolución de la tecnomedicina va en un camino diferente: si no la modulamos, acaberemos con &quot;excelentes procedimientos y medicina mediocre... cara e insostenible&quot;

¿La IA se podrá aliar contra la desmesura y la fragmentación de la tecnomedicina? ... o quizás la animará y alimentará???

Gracias por tu comentario.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En respuesta a <a href="https://www.aes.es/blog/2025/12/19/quien-no-tenga-animo-de-lucro-que-tire-la-primera-piedra/#comment-570">Manuel Carmona</a>.</p>
<p>Cierto, Manuel; tan cierto que yo (a estas alturas de la película) ya no me creo que una organización tan compleja como la sanitaria (particularmente el hospital) pueda ser objeto de un contrato completo (o poco incompleto).<br />
Hay una «incompletitud» estructural: la excelencia clínica exige una acción individualizada que combine la valoración de necesidades (evidencia),  recursos disponibles (oferta) y comorbilidades-preferencias de los pacientes (demandas). De tal suerte que el médico responsable del pacientes sería un «broker» o intermediario que debería conciliar los tres vectores. </p>
<p>La evolución de la tecnomedicina va en un camino diferente: si no la modulamos, acaberemos con «excelentes procedimientos y medicina mediocre&#8230; cara e insostenible»</p>
<p>¿La IA se podrá aliar contra la desmesura y la fragmentación de la tecnomedicina? &#8230; o quizás la animará y alimentará???</p>
<p>Gracias por tu comentario.</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Comentario en Quien no tenga ánimo de lucro… ¿que tire la primera piedra? por José Ramón Repullo-Labrador		</title>
		<link>https://www.aes.es/blog/2025/12/19/quien-no-tenga-animo-de-lucro-que-tire-la-primera-piedra/#comment-571</link>

		<dc:creator><![CDATA[José Ramón Repullo-Labrador]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 20 Dec 2025 09:52:09 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.aes.es/blog/?p=3550#comment-571</guid>

					<description><![CDATA[En respuesta a &lt;a href=&quot;https://www.aes.es/blog/2025/12/19/quien-no-tenga-animo-de-lucro-que-tire-la-primera-piedra/#comment-569&quot;&gt;Vicente&lt;/a&gt;.

Gracias, Vicente. 
El mejor blindaje de la sanidad pública es corregir sus disfuncionalidades estructurales. La erosión del contrato social implícito con los profesionales (particularmente con los médicos), ya no se resuelve con más dinero (aunque más dinero puede ser paliativo). Porque la autonomía de gestión, la competencia por comparación y la participación en la gobernanza de los profesionales, es la mejor terapia contra el queme.
En otro orden de cosas, el papel del Ministerio en este tema debería ser crear regulación sobre buen gobierno que ayudara a la transición de las CCAA hacia modelos más flexibles. 
Nada especialmente estravagante o radical: ya lo decía la comisión parlamentaria de reconstrucción social y económica de 2020 (con apoyo super mayoritario de los grupos parlamentarios) 


2.6. Promover mayor autonomía y capacidad de respuesta para las organizaciones sanitarias, a todos los niveles, empezando por la propia organización de los Servicios Autonómicos de Salud, frecuentemente encorsetados en sus capacidades de decisión, explorando las fórmulas jurídicas y organizativas más adecuadas para ello, aprendiendo de la experiencia acumulada en los Servicios de Salud de varias comunidades autónomas. Esta autonomía ha de incluir aspectos de gestión económica, de gestión de personal con medios para motivar y premiar la excelencia profesional y la dedicación extraordinaria, así como corregir incumplimientos, al igual que capacidad para innovar y evaluar los resultados.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En respuesta a <a href="https://www.aes.es/blog/2025/12/19/quien-no-tenga-animo-de-lucro-que-tire-la-primera-piedra/#comment-569">Vicente</a>.</p>
<p>Gracias, Vicente.<br />
El mejor blindaje de la sanidad pública es corregir sus disfuncionalidades estructurales. La erosión del contrato social implícito con los profesionales (particularmente con los médicos), ya no se resuelve con más dinero (aunque más dinero puede ser paliativo). Porque la autonomía de gestión, la competencia por comparación y la participación en la gobernanza de los profesionales, es la mejor terapia contra el queme.<br />
En otro orden de cosas, el papel del Ministerio en este tema debería ser crear regulación sobre buen gobierno que ayudara a la transición de las CCAA hacia modelos más flexibles.<br />
Nada especialmente estravagante o radical: ya lo decía la comisión parlamentaria de reconstrucción social y económica de 2020 (con apoyo super mayoritario de los grupos parlamentarios) </p>
<p>2.6. Promover mayor autonomía y capacidad de respuesta para las organizaciones sanitarias, a todos los niveles, empezando por la propia organización de los Servicios Autonómicos de Salud, frecuentemente encorsetados en sus capacidades de decisión, explorando las fórmulas jurídicas y organizativas más adecuadas para ello, aprendiendo de la experiencia acumulada en los Servicios de Salud de varias comunidades autónomas. Esta autonomía ha de incluir aspectos de gestión económica, de gestión de personal con medios para motivar y premiar la excelencia profesional y la dedicación extraordinaria, así como corregir incumplimientos, al igual que capacidad para innovar y evaluar los resultados.</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Comentario en Quien no tenga ánimo de lucro… ¿que tire la primera piedra? por Manuel Carmona		</title>
		<link>https://www.aes.es/blog/2025/12/19/quien-no-tenga-animo-de-lucro-que-tire-la-primera-piedra/#comment-570</link>

		<dc:creator><![CDATA[Manuel Carmona]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 19 Dec 2025 15:18:50 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.aes.es/blog/?p=3550#comment-570</guid>

					<description><![CDATA[En la externalización (desintegración vertical) también se puede tener en cuenta el concepto de &quot;contrato incompleto&quot;, que es aquel que no especifica qué hacer en todas las circunstancias posibles que se pueden dar en el futuro, lo que implica futuras renegociaciones entre partes. En ese caso aparecen los costes de renegociación. Aunque podamos considerar que en las AA.PP, con la Ley de Contratos en la mano, no cabe la renegociación como tal, es posible siempre considerar opciones como las modificaciones de contrato, revisiones de precio, atención sanitaria no incluida en el contrato,... Hasta cierto punto el Principal es cautivo del Agente en este problema de desintegración vertical con desafíos como la asimetría de la información, el riesgo moral, la selección adversa y los incentivos desalineados. Conocer los riesgos debe ser el primer paso para su evaluación económica, y sustentar la toma de decisiones en la racionalización técnica, a través de una metodología adecuada. Gracias por el artículo, para seguir aprendiendo de economía de la salud.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En la externalización (desintegración vertical) también se puede tener en cuenta el concepto de «contrato incompleto», que es aquel que no especifica qué hacer en todas las circunstancias posibles que se pueden dar en el futuro, lo que implica futuras renegociaciones entre partes. En ese caso aparecen los costes de renegociación. Aunque podamos considerar que en las AA.PP, con la Ley de Contratos en la mano, no cabe la renegociación como tal, es posible siempre considerar opciones como las modificaciones de contrato, revisiones de precio, atención sanitaria no incluida en el contrato,&#8230; Hasta cierto punto el Principal es cautivo del Agente en este problema de desintegración vertical con desafíos como la asimetría de la información, el riesgo moral, la selección adversa y los incentivos desalineados. Conocer los riesgos debe ser el primer paso para su evaluación económica, y sustentar la toma de decisiones en la racionalización técnica, a través de una metodología adecuada. Gracias por el artículo, para seguir aprendiendo de economía de la salud.</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Comentario en Quien no tenga ánimo de lucro… ¿que tire la primera piedra? por Vicente		</title>
		<link>https://www.aes.es/blog/2025/12/19/quien-no-tenga-animo-de-lucro-que-tire-la-primera-piedra/#comment-569</link>

		<dc:creator><![CDATA[Vicente]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 19 Dec 2025 12:36:17 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[José-Ramón,
Muy oportuno. Lo clavas cuando escribes que el problema no es el ánimo de lucro en sí, sino su carácter no modulado en contextos donde los fallos de mercado son estructurales.
Como dices, en sanidad, una relación adversarial no es solo ineficiente:
•	Erosiona valores profesionales.
•	Introduce dinámicas defensivas.
•	Daña la continuidad y la confianza, que son insumos productivos esenciales.
Por eso, la provisión pública apoyada por entidades sin ánimo de lucro o profesionales no es una opción ideológica, sino una arquitectura institucional coherente con la naturaleza del bien producido.
Modular las relaciones adversariales no consiste en negar el interés propio, sino en diseñar instituciones donde ese interés quede subordinado a marcos relacionales estables, incentivos mixtos y valores profesionales que hacen posible la cooperación en contextos de alta complejidad e información asimétrica.
Y ahora, una cuestión adicional. Nuestra ministra de Sanidad, a la que apreciamos y con la que compartimos sus propósitos, habla últimamente de blindar la sanidad pública y tú pareces asociar el debilitamiento del sector público a la falta de inversiones en el sector público que se derivaría de ‘la externalización de procedimientos bien definidos, cuantificados en número  y tasados en calidad’. ¿No crees que nuestros problemas principales se derivan de confundir gestión pública con administración, servicio público con funcionario público? En una región que te es muy cercana los hospitales y las universidades públicas viven como el batracio en el matraz que se calienta progresivamente.
En biología convienen algunas exposiciones para fortalecer el sistema inmunitario. En organizaciones conviene tener que competir en el mundo. En sanidad, no tanto, aunque hay que nivelar el terreno de juego, comparar comparables (tenemos los datos), disponer de autonomía responsable. Blindar inutiliza, anula. Al igual que ocurre con la universidad pública- su &#039;blindaje&#039; no pasa por limitar o prohibir la privada (se ha optado por exigir un tamaño mínimo que ni IESE ni ESADE cumplían, ni de lejos, cuando empezaron) sino por dejarla funcionar la pública sin limitaciones burocráticas auto-impuestas. Sabemos que ahora no es posible. Sabemos que conviene intentarlo. No se trata de blindar sino de potenciar, o, como mínimo, consolidar, de verdad, el estado de bienestar. 
Un abrazo,]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>José-Ramón,<br />
Muy oportuno. Lo clavas cuando escribes que el problema no es el ánimo de lucro en sí, sino su carácter no modulado en contextos donde los fallos de mercado son estructurales.<br />
Como dices, en sanidad, una relación adversarial no es solo ineficiente:<br />
•	Erosiona valores profesionales.<br />
•	Introduce dinámicas defensivas.<br />
•	Daña la continuidad y la confianza, que son insumos productivos esenciales.<br />
Por eso, la provisión pública apoyada por entidades sin ánimo de lucro o profesionales no es una opción ideológica, sino una arquitectura institucional coherente con la naturaleza del bien producido.<br />
Modular las relaciones adversariales no consiste en negar el interés propio, sino en diseñar instituciones donde ese interés quede subordinado a marcos relacionales estables, incentivos mixtos y valores profesionales que hacen posible la cooperación en contextos de alta complejidad e información asimétrica.<br />
Y ahora, una cuestión adicional. Nuestra ministra de Sanidad, a la que apreciamos y con la que compartimos sus propósitos, habla últimamente de blindar la sanidad pública y tú pareces asociar el debilitamiento del sector público a la falta de inversiones en el sector público que se derivaría de ‘la externalización de procedimientos bien definidos, cuantificados en número  y tasados en calidad’. ¿No crees que nuestros problemas principales se derivan de confundir gestión pública con administración, servicio público con funcionario público? En una región que te es muy cercana los hospitales y las universidades públicas viven como el batracio en el matraz que se calienta progresivamente.<br />
En biología convienen algunas exposiciones para fortalecer el sistema inmunitario. En organizaciones conviene tener que competir en el mundo. En sanidad, no tanto, aunque hay que nivelar el terreno de juego, comparar comparables (tenemos los datos), disponer de autonomía responsable. Blindar inutiliza, anula. Al igual que ocurre con la universidad pública- su &#8216;blindaje&#8217; no pasa por limitar o prohibir la privada (se ha optado por exigir un tamaño mínimo que ni IESE ni ESADE cumplían, ni de lejos, cuando empezaron) sino por dejarla funcionar la pública sin limitaciones burocráticas auto-impuestas. Sabemos que ahora no es posible. Sabemos que conviene intentarlo. No se trata de blindar sino de potenciar, o, como mínimo, consolidar, de verdad, el estado de bienestar.<br />
Un abrazo,</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
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		<title>
		Comentario en Quien no tenga ánimo de lucro… ¿que tire la primera piedra? por Vicente		</title>
		<link>https://www.aes.es/blog/2025/12/19/quien-no-tenga-animo-de-lucro-que-tire-la-primera-piedra/#comment-568</link>

		<dc:creator><![CDATA[Vicente]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 19 Dec 2025 12:21:53 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.aes.es/blog/?p=3550#comment-568</guid>

					<description><![CDATA[José-Ramón,
Muy oportuno. Lo clavas cuando escribes que el problema no es el ánimo de lucro en sí, sino su carácter no modulado en contextos donde los fallos de mercado son estructurales.
Como dices, en sanidad, una relación adversarial no es solo ineficiente:
•	Erosiona valores profesionales.
•	Introduce dinámicas defensivas.
•	Daña la continuidad y la confianza, que son insumos productivos esenciales.
Por eso, la provisión pública apoyada por entidades sin ánimo de lucro o profesionales no es una opción ideológica, sino una arquitectura institucional coherente con la naturaleza del bien producido.
Modular las relaciones adversariales no consiste en negar el interés propio, sino en diseñar instituciones donde ese interés quede subordinado a marcos relacionales estables, incentivos mixtos y valores profesionales que hacen posible la cooperación en contextos de alta complejidad e información asimétrica.
Y ahora, una cuestión adicional. Nuestra ministra de Sanidad, a la que apreciamos y con la que compartimos sus propósitos, habla últimamente de blindar la salud pública y tú pareces asociar el debilitamiento del sector público a la falta de inversiones en el sector público que se derivaría de ‘la externalización de procedimientos bien definidos, cuantificados en número  y tasados en calidad’. ¿No crees que nuestros problemas principales se derivan de confundir gestión pública con administración, servicio público con funcionario público? En una región que te es muy cercana, los hospitales y las universidades públicas viven como el batracio en el matraz que se calienta progresivamente.
En biología convienen algunas exposiciones para fortalecer el sistema inmunitario. En organizaciones conviene tener que competir en el mundo. En sanidad, algo menos, pero sí nivelar el terreno de juego, comparar comparables (tenemos los datos), disponer de autonomía con  responsabilidad. Blindar inutiliza, anula. En sanidad, no tanto, pero -al igual que ocurre con la universidad pública- su &#039;blindaje&#039; no pasa por limitar o prohibir la privada (se ha optado por exigir un tamaño mínimo que ni IESE ni ESADE cumplían, ni de lejos, cuando empezaron) sino por dejarla funcionar la pública sin limitaciones burocráticas auto-impuestas. Sabemos que ahora no es posible. Sabemos que conviene intentarlo. No se trata de blindar sino de potenciar, o como mínimo consolidar, de verdad, el estado de bienestar. 
Un abrazo,]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>José-Ramón,<br />
Muy oportuno. Lo clavas cuando escribes que el problema no es el ánimo de lucro en sí, sino su carácter no modulado en contextos donde los fallos de mercado son estructurales.<br />
Como dices, en sanidad, una relación adversarial no es solo ineficiente:<br />
•	Erosiona valores profesionales.<br />
•	Introduce dinámicas defensivas.<br />
•	Daña la continuidad y la confianza, que son insumos productivos esenciales.<br />
Por eso, la provisión pública apoyada por entidades sin ánimo de lucro o profesionales no es una opción ideológica, sino una arquitectura institucional coherente con la naturaleza del bien producido.<br />
Modular las relaciones adversariales no consiste en negar el interés propio, sino en diseñar instituciones donde ese interés quede subordinado a marcos relacionales estables, incentivos mixtos y valores profesionales que hacen posible la cooperación en contextos de alta complejidad e información asimétrica.<br />
Y ahora, una cuestión adicional. Nuestra ministra de Sanidad, a la que apreciamos y con la que compartimos sus propósitos, habla últimamente de blindar la salud pública y tú pareces asociar el debilitamiento del sector público a la falta de inversiones en el sector público que se derivaría de ‘la externalización de procedimientos bien definidos, cuantificados en número  y tasados en calidad’. ¿No crees que nuestros problemas principales se derivan de confundir gestión pública con administración, servicio público con funcionario público? En una región que te es muy cercana, los hospitales y las universidades públicas viven como el batracio en el matraz que se calienta progresivamente.<br />
En biología convienen algunas exposiciones para fortalecer el sistema inmunitario. En organizaciones conviene tener que competir en el mundo. En sanidad, algo menos, pero sí nivelar el terreno de juego, comparar comparables (tenemos los datos), disponer de autonomía con  responsabilidad. Blindar inutiliza, anula. En sanidad, no tanto, pero -al igual que ocurre con la universidad pública- su &#8216;blindaje&#8217; no pasa por limitar o prohibir la privada (se ha optado por exigir un tamaño mínimo que ni IESE ni ESADE cumplían, ni de lejos, cuando empezaron) sino por dejarla funcionar la pública sin limitaciones burocráticas auto-impuestas. Sabemos que ahora no es posible. Sabemos que conviene intentarlo. No se trata de blindar sino de potenciar, o como mínimo consolidar, de verdad, el estado de bienestar.<br />
Un abrazo,</p>
]]></content:encoded>
		
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