Economía y salud
BOLETÍN INFORMATIVO - Año 2016. Agosto. nº 86
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Crónica del Comité Organizador de las XXXVI Jornadas de Economía de la Salud (Murcia, 15-17 de junio 2016)



Fernando Ignacio Sánchez Martínez
Presidente del Comité Organizador
Universidad de Murcia
email: fernando@um.es

Me piden Carlos y Cristina, los esforzados editores del Boletín, que escriba unas líneas a modo de crónica de las Jornadas que acaban de concluir, desde la perspectiva del Comité Organizador, y a ello me pongo con mucho gusto.

Una tarde como cualquier otra a comienzos de 2014, el hoy presidente de AES, José María Abellán, nos sorprendió a Jorge E. Martínez y a quien esto escribe con la “ocurrencia” de postular a Murcia como sede de las Jornadas de 2016. Cómo nos convenció, sinceramente no lo sé, pero el caso es que unos meses más tarde presentábamos oficialmente nuestra candidatura ante la Asamblea de AES reunida en Pamplona y, en dura pugna con otras sedes (¡ja!), conseguimos la nominación.

Hasta un año más tarde apenas volvimos a ocuparnos del asunto, pero a mediados de junio de 2015, durante las magníficas Jornadas celebradas en Granada, reparamos en que la cosa iba en serio y un servidor comprendió que le correspondía el enorme honor y la abrumadora responsabilidad de presidir el Comité Organizador de las XXXVI Jornadas de AES. Ante mí -ante nosotros-, se planteaba el casi imposible reto de, no ya superar, sino tratar de igualar el impecable trabajo realizado por Carmen Pérez y su equipo en la ciudad de la Alhambra.

Siendo la “colonia murciana” de AES un grupo tan peleón como chiquito, tuvimos claro desde un principio que habríamos de contar con apoyos dentro de la Universidad de Murcia y fuera de ella, por lo que incorporamos a la tarea a algunos profesionales del Servicio Murciano de Salud, así como a queridos colegas del departamento de Economía Aplicada, cuya relación con la economía de la salud nunca había ido más allá de comprar una caja de aspirinas en la farmacia.

Gracias al decisivo apoyo y a la total implicación de los compañeros del sistema sanitario murciano, el 15 de marzo presentamos en sociedad las Jornadas AES en el marco de la Jornada Técnica que se celebró con notable éxito de crítica y público en el Hospital General Universitario Morales Meseguer. Reflexión y debate no faltaron en este encuentro por parte de los magníficos ponentes que integraron sus dos mesas y de los asistentes al mismo.

A partir de ese momento comenzó la cuenta atrás y, sin darnos cuenta, arrastrados por el frenesí de los preparativos (contactos con proveedores, visitas a instituciones, evaluación de infraestructuras, gestión de patrocinios, etc.), habían pasado tres meses en un instante y nos encontrábamos el 14 de junio dando una calurosa –en el sentido literal del término- bienvenida a los asistentes al Taller pre-congresual en el Campus de la Merced, en pleno centro de la capital. Como no podía ser de otro modo a la vista de los ponentes seleccionados por Javier Mar, el taller cumplió sobradamente con las expectativas de quienes en él se inscribieron y fue mucho lo que, según nos contaron, aprendieron sobre modelos de supervivencia en evaluación económica.

Inauguramos por fin la trigésima sexta edición de las Jornadas AES a las 9:30 horas del 15 de junio en el imponente Salón de Actos de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Murcia, con la presencia del Rector y del Director Gerente del Servicio Murciano de Salud, entre otras autoridades. A lo largo de las 53 horas que habrían de transcurrir hasta que cayese el telón de clausura, la actividad fue muy intensa: mesas de comunicaciones, sesiones de pósteres, conferencias plenarias, mesas de ponencias, speaker’s corners, sin olvidar los agradables momentos de confraternización vividos en el ágora en que se convirtió el patio de la facultad durante las pausas para el café y los almuerzos. Si los tres meses transcurridos desde la Jornada Técnica habían pasado como un suspiro, fue tal la intensidad con la que vivimos estos dos días y medio, que el tiempo pareció detenerse y las Jornadas no tener fin.

He de confesar que hubo un momento previo de pánico cuando el lunes 13, a dos días de inaugurar las Jornadas, el termómetro registró máximas superiores a los 40 grados que presagiaban lo peor. Afortunadamente, la climatología se puso de nuestro lado y los rigores de este verano permanente que bendice Murcia nos dieron una tregua, de suerte que, al acabar la primera jornada de trabajo, pudimos disfrutar de una agradable velada en la terraza del Museo de Los Molinos del Río Segura, con una preciosa puesta de sol incluida. Sería imperdonable, hablando de esta tarde del miércoles, no mencionar una de las novedades de esta edición, a saber, la convocatoria que se hizo por parte de la Junta directiva a los jóvenes investigadores de AES y que se materializó en una reunión tan distendida como provechosa, en las mismas instalaciones elegidas para el acto de bienvenida.

Indudablemente, si hay algo que se recuerda de unas Jornadas transcurrido el tiempo es la “cena del jueves” y, asumiendo que la localización escogida en la edición precedente, al pie de la Alhambra, era, en toda la literalidad de la expresión, un “marco incomparable”, apostamos por sustituir el sentido de la vista por el del gusto y, sin renunciar a que el entorno fuese agradable, pusimos todo nuestro empeño en que el menú estuviese a la altura de las exigentes papilas gustativas de nuestros invitados.

De bien nacido es ser agradecido, así que abro el capítulo de rigor reconociendo el trabajo de los compañeros del comité organizador, José María, Joseba, Paco, Miguel, Vicente, Diego, Ángel, Antonio, Jorge, Ilde, Olga, Pedro, Josep María y Cristina, pues todos ellos, en la medida de sus posibilidades, contribuyeron a llevar a buen puerto esta empresa. Organizar un congreso se ha revelado una tarea tan agotadora como gratificante y no puedo sino expresar gratitud sincera a la Asamblea de AES por elegir Murcia como sede y por confiar en mí para presidir el Comité Organizador; una tarea que no habría podido llevar a efecto ni la mitad de bien -o de mal- que lo he hecho sin el apoyo constante, entusiasta, solidario y cercano de Pilar García Gómez.

Un congreso viene marcado por la impronta que dé a su programa el Comité Científico y, en particular su presidente que, en esta ocasión, superando cualquier expectativa justamente generada por su abrumador currículo, diseñó con la ayuda del resto de miembros del comité, un programa científico que hubiera sido un éxito por muy mal que lo hubiéramos hecho desde la organización local, lo que me lleva a expresar mi felicitación y público reconocimiento a José María Labeaga.

No sería justo omitir en mis agradecimientos a los patrocinadores y colaboradores, así como a las instituciones locales comprometidas con la celebración de las Jornadas, el Servicio Murciano de Salud y la Universidad de Murcia y, dentro de ésta, a la Facultad de Economía y Empresa, su equipo directivo y, cómo no, su personal de servicios que tan diligentemente resolvió cualquier incidencia sobrevenida. Hablando de incidencias, aprovecho la ocasión para pedir disculpas por todas las que pudierais haber sufrido y de las que me declaro único responsable. Otras jornadas serían posibles con otra Secretaría Técnica, pero dudo que pudieran ser mejores, así que quede constancia también del reconocimiento al personal de Acto Serveis por ser, desde hace años, una garantía de que las cosas saldrán bien y porque aún no he resuelto la duda de si su profesionalidad supera a su calidad humana o viceversa.

Nada tendría sentido si las Jornadas no hubiesen contado con la participación de casi 300 personas entre conferenciantes, ponentes, miembros de comités y asistentes, en general, así que el último –que no el menor- de mis agradecimientos va dirigido a todos los que os desplazasteis a Murcia para acompañarnos durante estos días y compartir con nosotros vuestros conocimientos y vuestro trabajo. Obviamente, estáis invitados a volver a Murcia cuando podáis y cuántas veces queráis, en la seguridad de que no os faltará calor humano –ni del otro, aunque elijáis el mes de enero para visitarnos-.

Reencontrarme con todos vosotros en Barcelona dentro de poco más de un año será un placer que podré disfrutar bastante más relajado, con la tranquilidad de haber hecho todo lo posible por dejar en buen lugar a Murcia y su Universidad en las XXXVI Jornadas y con la seguridad de que las siguientes serán mejores, porque Vicente y Bea no necesitan ni siquiera que la suerte los acompañe para organizar las que serán, sin duda, unas inolvidables XXXVII Jornadas de Economía de la Salud.

[Como sabéis que me gusta esto de jugar con las palabras y no quiero defraudaros – véase PAESATIEMPOS MURCIANOS -, probad a unir la primera letra de cada frase, tras cada punto y seguido o punto y aparte, y encontraréis un mensaje de despedida. Como es fácil, esta vez no habrá soluciones.]


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Editora de redacción: Cristina Hernández Quevedo (C.Hernandez-Quevedo@lse.ac.uk).

Comité de redacción:
José Mª Abellán Perpiñán, Manuel García Goñi, Ariadna García Prado, Miguel Ángel Negrín, Vicente Ortún, Luz María Peña.

Han colaborado en este número: José-María Abellán-Perpiñán, Isaac Aranda Reneo, Antonio Blázquez, Carla Blázquez Fernández, David Cantarero, Eusebi Castaño, Silvia Garrido-García, Vicente Gimeno-Ballester, José M. Inoriza, José María Labeaga, Javier Mar, Juan Oliva, Luz María Peña Longobardo, Jaume Puig Junoy, José Antonio Sacristán, Ramón San Miguel, Fernando Ignacio Sánchez Martínez, Marta Trapero, Laura Vallejo Torres y Job van Exel.