“¿Cómo estás?”

No tenemos aquí una epístola de AES dedicada a un público concreto: se trata de una misiva global para todas, para todos, para valorar la misión de una persona, Carlos, que partiendo de una sencilla y cotidiana pregunta nos muestra lo sencillo de la vida, en la que el objetivo es tan natural como vivir, asunto del que nos olvidamos con demasiada frecuencia absortos en proyectos lejanos (de supervivencia) en los que trabajamos sin levantar la vista de una pantalla y de un teclado. Y en cambio lo que nos plantea es seguir su camino e ir más allá ayudando a los demás, preguntando simplemente “cómo estás”.

Querido Carlos,

Has estado tan cerca de la trayectoria y el porvenir profesional de tantas personas, que abruma la cantidad pero sobre todo la calidad de tu labor.

Esa ayuda siempre permanente ante la llamada te provocaban gotas de felicidad que nos has regalado tantas y tantas veces que seguramente sean en su volumen desconocidas incluso para tus personas más queridas, que deben saber cómo has contribuido, has ampliado, has robustecido y mejorado nuestras vidas con esas respuestas de asistencia. Deben saberlo como nosotros lo sabemos, queremos, mediante esta carta, trasladarlo especialmente a tu familia.

Espléndido, directamente, sin pedir nada a cambio, sin dobleces, transparente y riguroso, desde esa mirada con o sin lentes, preocupada por las tribulaciones de las personas con las que te relacionas.

Te has unido a nuestras vidas de una forma tan fluida como generosa: te consultamos o te solicitamos ayuda y miras junto a nosotros, en la misma dirección, incluso respiramos juntos. Esa camaradería de minutos, quien más a veces días y los elegidos, toda una vida, prodigiosa y agradecidamente nos ha ayudado siempre a tomar el camino correcto; en muchas ocasiones el más llano, para no perdernos en vueltas o peor aún, para no adentrarnos a través de calzadas sinuosas. Y has alumbrado y seguirás iluminando esa correcta vía, para tal o cual proyecto, taller, jornada, artículo, petición de opinión al experto, comunicación científica, TFG, TFM o tesis doctoral o para el mundo mundano, para esas actividades que queremos cotidianas como la lectura, recomendando como pocos y siendo un brillante descubridor de autores.

Si no somos en AES una gran familia, podríamos decir que sí una hermandad a la que tanto has contribuido, creada por la íntima amistad de la unión de voluntades de todas las personas que por ella pasamos volcadas en la economía de la salud. Pero esa unión es realmente efímera comparada con tu red, con tu alianza global de personas, tejida con tu sencillo “cómo estás” para interesarte siempre por nuestro bienestar personal.

Seguramente desde una edad temprana asumiste -por el motivo que fuera- tu papel en la comunidad ayudando a toda persona que te lo solicitara. Tu “cómo estás” es ya un referente para todos, para todas, estando en las redes sin necesidad “de las redes”, porque cada día con tus respuestas de ayuda has tejido una maravillosa red conectando globalmente a tantísimas personas y de forma tan positiva como constructiva, individual y colectivamente.

Con cada acción tuya has levantado, emulando a Benedetti, puentes indestructibles que perdurarán cuanto menos, como los de los romanos.

Deseamos tu felicidad y la de tus personas allegadas, al tener conciencia de este papel tan sincero como discreto, vives y te vas en paz, dando un sentido completo a tu existencia.

Nuestras lágrimas del ahora, querido Carlos, son momentáneas, deben serlo, para no enturbiar nuestra mirada y salirnos de esos caminos correctos, reales, terrenales, en los que nos guías con esa luminosidad que has generado y con la que has encendido tantas trayectorias individuales que quieren seguir tu línea vital.

No eres un faro Carlos, eres el faro.

Gracias.

Una palabra tan llana y directa, tan sobria, elegante y respetuosa al mismo tiempo, que te describe perfectamente.

 

Referencias:

PD:
(*) Un breve CV (apoyando a otras asociaciones y entidades a las que ha dedicado su tiempo, disculpad si alguna queda en el tintero): Carlos Campillo Artero. Catalán de nacimiento, mallorquín de adopción, ciudadano global (Baltimore, Washington, LatinoAmérica, España…). MD, PhD, Médico especialista en medicina preventiva y salud pública, Máster en Public Health (Johns Hopkins University). Miembro del Servei de Salut de les Illes Balears (IB-Salut). Consultor de la OMS. Asesor del Ministerio de Sanidad. Investigador asociado en el Centre de Recerca en Economia i Salut (CRES-UPF), la Fundación Gaspar Casal, la Fundación Signo, la Fundación Investigación en Servicios de Salud… Miembro de la Asociación de Economía de la Salud (AES), editor de su Boletín y del Blog y, miembro de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS).

Una buena parte de la producción científica de Carlos Campillo:

Penúltimo gran proyecto en y para AES: Economía de la salud (y más) de la COVID-19. José María Abellán Perpiñán y Carlos Campillo Artero (eds.). 1ª edición. Barcelona: Asociación de Economía de la Salud (AES), 2020.

Próximos proyectos desde AES:

  • Nombramiento del “programa de mentoría AES – Carlos Campillo”.

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