Economía y salud
BOLETÍN INFORMATIVO - Año 2018. Noviembre. nº 91
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En este número Noticias destacadas
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Presentación del Boletín
Opinión
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Con acuse de recibo
XXXVIII Jornadas AES
Reseñas bibliográficas
Noticias
El Boletín se adapta a las nuevas tecnologías

Queridos lectores, miembros y no-miembros de AES. Es un placer presentar el primer número del Boletín desde el comienzo de nuestro nuevo Blog, Economía y Salud. Tras estos 30 años, el Boletín se ha adaptado a las nuevas tecnologías, transformándose en un Blog ... [+]


Hasta siempre, comandante

Sentimos la muerte de Elías Antônio Jorge, el “Profesor Elías”, la tarde del 11 de mayo, en Belo Horizonte, a causa de un AVC, y por eso queremos compartir la fortuna de nuestro azaroso conocimiento de este entusiasta y eficaz defensor de la economía de la salud ... [+]


Estadísticas de gasto farmacéutico: debemos mejorar

En España, en 2016 (último año para el que están disponibles todas las estadísticas oficiales disponibles relevantes), el gasto farmacéutico público, según los nuevos “Indicadores sobre gasto farmacéutico y sanitario” del Ministerio de Hacienda supuso 16.710 millones de euros ... [+]


La descentralización de los servicios sanitarios y los resultados en salud: evidencia de un experimento natural

Las reformas descentralizadoras se han extendido en los últimos años en muchos países. Pese a la indudable motivación política que sustenta la implementación de estas reformas, la teoría económica sostiene que la descentralización podría además tener ... [+]


Lecciones de las XXXVIII Jornadas AES

Este texto pretende recopilar los mensajes más destacados que nos han dejado los participantes en las XXXVIII Jornadas AES, y que incluso han trascendido más allá de las paredes del auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria ... [+]


El futuro del Sistema Nacional de Salud en el punto de mira

A lo largo de diez capítulos, el libro “La economía, la innovación y el futuro del sistema nacional de salud español” analiza los datos relevantes, y aporta y discute propuestas de avance para el sistema nacional de salud (SNS) en clave de sostenibilidad. Lo hace con sensatez ... [+]





Presentación del Boletín
El Boletín se adapta a las nuevas tecnologías

Queridos lectores, miembros y no-miembros de AES,

Es un placer presentar el primer número del Boletín desde el comienzo de nuestro nuevo Blog, Economía y Salud. Tras estos 30 años, el Boletín se ha adaptado a las nuevas tecnologías, transformándose en un Blog. Sin embargo, el Boletín continuará publicándose cada 3 a 4 meses aproximadamente, con el objetivo de recopilar todas aquellas contribuciones que han aparecido en el Blog en ese periodo de tiempo.

El junio pasado estrenamos el Blog justo antes de las XXXVIII Jornadas AES y para ello pedimos al primer presidente de AES (Lluís Bohigas) y al presidente saliente (Eduardo Sánchez-Iriso), que escribiesen una reflexión en torno al Boletín y al nuevo Blog; Lluís mirando un poco al pasado y Edu, al futuro. Agradecerles, como no, sus palabras.

Esperamos que disfruten de la lectura de este número del Boletín, y que podamos seguir contando con vuestra contribución.

Aquí les dejamos con las palabras de Lluís y Edu.

Los Editores

 


 

Lluís Bohigas
Primer Presidente AES (1986–87)
Email: lluis.bohigas@economistes.com

 30 años

Este mes de abril se ha publicado el Boletín 90 de AES; hace 30 años se publicó el número 1, exactamente en diciembre de 1987. Los objetivos del Boletín descritos en la Editorial del número 1 eran: “Sale por fin, a la luz el primer número del Boletín de AES con un doble propósito: servir de medio de difusión de la disciplina y de órgano de comunicación entre sus miembros”. Estos dos objetivos se han mantenido durante este tiempo, aunque ha cambiado el formato, primero era en papel y ahora en versión digital. La Junta Directiva actual propone un nuevo cambio: un Blog. Hay que adaptarse a la evolución de la tecnología, aunque los objetivos sigan siendo los mismos. A lo mejor este cambio nos facilita la participación, lo cual es bueno.

El repositorio de los 90 boletines durante estos 30 años nos permite observar la evolución de la Asociación. En el Boletín 1 se decía que AES estaba formada por 105 socios, hoy superamos los 700, la tasa de crecimiento no está nada mal. Para ello ha sido fundamental la continuidad del trabajo. En el caso del Boletín fue fundamental la tarea de Txomin Uriarte, director del Boletín durante muchos años.

En el mismo número 1 hay dos actuaciones que también han contribuido a la continuidad de AES y en las que participé. En la editorial se dice: “la institucionalización de AES se ha conseguido después de casi seis años, gracias a la inquebrantable insistencia de su primer presidente, Lluís Bohigas”. Creo que fue bueno crear AES como asociación, aunque esto me costara tiempo y esfuerzo. Con el tiempo todo se complica; he participado recientemente en la creación de otra asociación: Cercle de Salut, y el papeleo necesario para hacer una asociación se ha multiplicado.

El mismo Boletín da cuenta de los acuerdos de la Asamblea de socios de 1987 celebrada en Málaga: “renovación de cargos de Junta Directiva, cesando, por sorteo, Lluís Bohigas, José Luis Martínez Zahonero y Joan Rovira. Se presentaron a la reelección y terminan por ser elegidos Joan Rovira, Carlos Murillo y Fernando Antoñanzas”. Joan Rovira fue elegido nuevo presidente. En los estatutos de AES que redacté, la Junta Directiva se renovaba cada año en un tercio, lo que permitía a todos los socios acceder con facilidad a la Junta. La Junta a su vez elegiría presidente. De esta forma hay muchos socios que han participado en la Junta y AES ha tenido más de una docena de presidentes. La participación ha dado fuerza y continuidad a la Asociación. Había sin embargo un momento delicado en este asunto y era la primera renovación de la Junta, es decir, los primeros tres que cesaban. Se decidió que el sorteo era la forma más justa de tomar la decisión. Sorteamos y me tocó estar en los tres primeros que salíamos. Podía volver a presentarme y seguir como presidente, pero decidí no hacerlo. Era una forma de dar credibilidad a los estatutos. Para dar fuerza al argumento de la participación y renovación, el primer presidente no debía seguir y así lo hice.

30 años más tarde creo que tanto crear AES como no renovar como presidente, fueron decisiones buenas.

 


 

Eduardo Sánchez-Iriso
Presidente saliente de AES
Email: eduardo.sanchez@unavarra.es

 Un alumbramiento bien cimentado

Nace el Blog Economía y Salud; las perspectivas para el mismo son altísimas, debido a que parte de unos cimientos que no pueden ser mejores, nuestro apreciado Boletín. Me viene a la cabeza la famosa cita de Bernardo de Chastres “Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes”; confiemos que se cumpla una vez más.

El Boletín ha servido de medio de transmisión entre los socios y cuando uno se dedica a releer números de otro siglo, llega inexorablemente a la siguiente conclusión: cuánto tiempo pasado y qué poco hemos cambiado, nada me atrevería a decir.

Muchos son los que han colaborado de una u otra forma y es injusto no hablar de todas las colaboraciones, cantidad de artículos con un nivel científico que ya quisieran para sí revistas de alto standing. Por cuestiones obvias, dejaré únicamente tres pinceladas que vienen a mi memoria cuando hablamos del Boletín. Primeramente, recuerdo que un día, hace tres o cuatro años, me topé con el Himno del Economista de la Salud (Boletín 1, página 5) y yo, sin saber que teníamos Himno (y con letra), me encantó averiguar cómo se generó y comprobar que el espíritu del mismo sigue vivo en el ADN de AES. En segundo lugar, una crónica, elaborada por Salvador Peiró que bajo el título Diario de verano de un presi del Comité Científico, elaboró una de esas lecturas que le sorprenden a uno riendo en solitario delante del ordenador, mezcla de conocimiento y anecdotario, unido por buena pluma. Por último, un trabajo elaborado por nuestra querida Bea, que recoge el especial dedicado a los 25 años de AES. Una lección magistral que comienza, cito: “Cuando me presento como economista de la salud me suelen preguntar “¿Pero qué es eso?” “¿A qué se dedican?” “¿Para qué sirve?”…” lectura esencial para todo aquel que quiera denominarse «economista de la salud»; como anécdota comentar que en este mismo número había hasta sección de Humor.

La pretensión de este Blog que ahora surge es mantener el espíritu del Boletín, con más dinamismo, mayor inmediatez, confiando que haga la comunicación entre los socios más fluida e incorporando un mayor número de secciones, así como otras posibilidades técnicas que da la herramienta. Por mi parte, confío que no pierda el espíritu desenfadado de sus cimientos. Por ello y para ello, permítanme un brindis inaugural para este Blog que comienza, con AES en el corazón:

 

 

 

Por ir terminando, todo lo emprendido desde la Asociación de Economía de la Salud tiene muchas horas de esfuerzo voluntario y altruista digno de admiración. Desde aquí mi más sincero agradecimiento a todos/as los/as futuros/as autores/as y colaboradores/as de este Blog.

Como conclusión, me remitiré a lo que dice la canción: “Cuando se cierra una puerta, siempre se abre una ventana, hay que tomárselo con ganas…” (La Pegatina)

Queda oficialmente inaugurado este Blog Economía y Salud.

MUCHOS QALYs PARA TOD@S!!!!!!







Opinión
Hasta siempre, comandante

 

Beatriz González López-Valcárcel
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
Email: beatriz.lopezvalcarcel@ulpgc.es

 

 

Ricard Meneu
Fundación IISS (Instituto de Investigación en Servicios de Salud)
Email: ricard.meneu@gmail.com

 

 

Vicente Ortún
Universitat Pompeu Fabra
Email: vicente.ortun@upf.edu

 

Sentimos la muerte de Elías Antônio Jorge, el “Profesor Elías”, la tarde del 11 de mayo, en Belo Horizonte, a causa de un AVC, y por eso queremos compartir la fortuna de nuestro azaroso conocimiento de este entusiasta y eficaz defensor de la economía de la salud y la sanidad pública. Conocimiento compartido, al menos, entre la amplia representación de  AES que participó en 2004 en el  “I Congreso de Economía de la Salud de América Latina y el Caribe”, Beatriz González López-Valcárcel, Joan Costa, Joan Rovira, José Luis Quevedo, Vicente Ortún o Ricard Meneu.

 

 

Matemático de formación, minero -de Minas Gerais- de nacimiento y ejercicio, como profesor de ciencias de la computación en la Universidad Federal de Minas Gerais, destacó como líder de movimientos de lucha sindical y entusiasta de causas constructivas, especialmente el Servicio Unificado de Salud (SUS) para Brasil. Elías era una persona entrañable, próxima y carismática. Tenía una enorme talla que le impedía pasar desapercibido, el corazón a la izquierda y la cabeza fría. Con su sempiterna gorra, y su barba progresivamente blanca, componía una imagen de guerrillero en despacho, de risa fácil, capacidad para ganarse a la gente y una energía desbordante y contagiosa que atraía esfuerzos para la causa común.

No es fácil urdir bien los hilos de su biografía, pero está inextricablemente tramada con los cambios experimentados en las últimas tres décadas por Brasil, eterno país de futuro. Siendo profesor en la Universidad Federal de Belo Horizonte (Minas Gerais), presidió el sindicato de profesores de las universidades federales del estado (Belo Horizonte,  Montes Claros y Ouro Branco) en dos períodos clave: 1987 a 1989 y 1989 a 2001. En esos mismos años, otro sindicalista, Luiz Inacio Lula da Silva, se presentaba, por tercera vez a las elecciones a la presidencia de Brasil. Ganaría Collor. No fue hasta las elecciones de 2002, la cuarta vez que se presentaba, que resultó elegido para encadenar dos mandatos que cambiaron Brasil, hasta 2011, siendo sucedido por Dilma Rousseff, también del Partido del Trabajo.

El Servicio Único de Saúde se había creado en 1988 con propósito de cobertura sanitaria universal y la Associação Brasileira de Economia da Saúde (ABrES), en 1989, en Brasilia, con la asistencia como invitados de un par de socios de AES, que aquellos días compartían con amigos brasileños un encuentro internacional con patrocinio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Oficina Panamericana de Salud (OPS). También estaban allí Rosa Marqués, Sergio Piola, Solon Vianna y Silvia Porto (quien como presidenta de ABrES, firmaría en 2004 el acuerdo de colaboración con AES). Entonces en Brasilia todavía no salía a cuenta comprar lavadora y en Rio ya se hubieran podido filmar Cidade de Deus, de Meirelles, o Tropa de Elite, de Padilha, películas que reflejan esa situación de violencia, expandida ahora a zonas rurales, que tal vez hagan que el líder en las encuestas para las próximas presidenciales sea el candidato de extrema derecha, Bolsonaro, con un programa centrado en la lucha contra la violencia…con violencia.

 

 

Elías, militante pugnaz del Sistema Único de Saúde, saltó de la alejada provincia de Minas Gerais hacia Brasilia para trabajar como coordinador adjunto y consultor de la Comisión de Financiación y Presupuesto del Consejo Nacional de Salud (Comissão de Financiamento e Orçamento do Conselho Nacional de Saúde) entre 1997 y 2003. No sabemos por qué o cuándo decidió que la economía de la salud era fundamental para el avance del SUS, pero con la llegada de Lula al poder, fue coordinador del Departamento de Economía de la Salud del Ministerio de Salud de Brasil entre 2003 y 2010. Posiblemente sea un caso único de oficialización de nuestra disciplina a ese nivel gubernamental. Durante su mandato en Brasilia organizó muchos encuentros, debates, y redes de economía de la salud en distintos estados que todavía perviven. La Agencia brasileña de evaluación de tecnologías se desarrolló gracias a su visión y acción.

También fue un gran articulador de la Enmienda Constitucional n. 29/2000 “para asegurar los recursos mínimos para la financiación de las acciones y servicios públicos de salud”, así como mentor del Sistema de Información sobre Presupuestos Públicos en Salud (Sistema de Informações sobre Orçamentos Públicos em Saúde, Siops), que da acceso abierto a los presupuestos públicos del área de salud en los tres niveles, federal, estatal y local, un gran paso hacia la transparencia y el buen gobierno.

Estos logros sectoriales se enmarcan en los del período de rápido crecimiento económico entre 2003 y 2010 impulsado por la explosión de demanda china de materias primas. Durante los ocho años de Lula da Silva en el poder  la clase media baja de Brasil creció enormemente. Mayores salarios mínimos, estipendios mensuales y viviendas públicas baratas atrajeron a 67 millones de personas a las clases medias y altas, aproximadamente el equivalente a la población de Francia. El programa de lucha contra la pobreza, Bolsa Familia, el mayor programa de transferencias de rentas del mundo y referente de ayuda condicionada, consiguió en la década siguiente a la toma de posesión de Lula reducir a la mitad la pobreza en Brasil sin generar incentivos perversos. Hoy este legado corre el peligro de desmoronarse. En los últimos dos años, se ha retrocedido parte del camino andado hacia la cobertura universal del SUS. En octubre de 2016, se aprobó una nueva enmienda constitucional por la que se acepta el  compromiso de limitar el crecimiento del gasto sanitario durante 20 años.

Maltratados por la peor recesión del país en los últimos años, que muchos creen que fue en gran medida auto-infligida por el gobierno del Partido del Trabajo, la clase media baja está luchando para sostener lo que había  ganado. Elías, que en la década de 1980 fue  fundador de APUBH (Asociación de profesores universitarios federales en Belo Horizonte) y desempeñó un papel fundamental en la definición del plan de carrera de las universidades federales brasileñas, en los últimos años venía dedicando su tiempo a la protección de los derechos de los profesores jubilados. En 2015, una determinación de la CGU (Contraloría General de la Unión) amenazó con cortar drásticamente parte de los salarios de los pensionistas. Además, los profesores también tendrían que devolver el valor de un beneficio recibido en años anteriores, llegando en algunos casos a casi 200 mil reales (45.000 euros al cambio actual) la cantidad a ser resarcida. La batalla parecía perdida pero, según testimonios publicados, Elías no se hizo de rogar y en innumerables viajes a Brasilia e incontables reuniones con el órgano, logró probar que el corte era irregular y revertir la medida.

 

 

Fuente: https://www.facebook.com/abres.economiadasaude/

No escasean los méritos de Elías Jorge para esta nota de despedida, como impulsor de la economía de la salud práctica en Brasil, como alma de un Departamento de Economía de la Salud en el Ministerio de Salud, y como incansable luchador por la efectiva universalidad y solvencia del Servicio Unificado de Salud. Pero estas miradas en la despedida, más allá de los sólitos ejercicios de glorificación y melancolía propios de todo homenaje, deberían servirnos para destacar qué rasgos pueden contribuir a hacer más eficaces los esfuerzos para mejorar nuestra sociedad, y no meramente estudiarla. Una ejemplificación del lema que ha presidido algunas de nuestras empresas asociativas: Ciencia, acción y conciencia.




Estadísticas de gasto farmacéutico: debemos mejorar

 

Félix Lobo
Profesor Emérito de la Universidad Carlos III de Madrid (Departamento de Economía), coordinador de Economía y Políticas de Salud de FUNCAS
E-mail: flobo@eco.uc3m.es
@FlixLobo

 

En España, en 2016 (último año para el que están disponibles todas las estadísticas oficiales disponibles relevantes), el gasto farmacéutico público, según los nuevos “Indicadores sobre gasto farmacéutico y sanitario” del Ministerio de Hacienda supuso 16.710 millones de euros (esta cifra de gasto farmacéutico público incluye ‘Gasto farmacéutico hospitalario’ y ‘Gasto en productos farmacéuticos y sanitarios por recetas médicas u orden de dispensación’, pero no incluye ‘Gasto en productos sanitarios sin receta médica u orden de dispensación’).

Si ponemos esa cifra en relación con el gasto sanitario público total en términos normalizados internacionales del Sistema de Cuentas de Salud (SCS), representa el 23,5%. Si la dividimos por el gasto sanitario público total según la Estadística de Gasto Sanitario Público (EGSP), sube al 25,5%.

Nadie puede dudar que, con estas dimensiones, la información estadística sobre el gasto farmacéutico público tiene un gran interés. Sin embargo, a pesar de ciertas mejoras recientes que comentamos a continuación, estamos lejos de disponer de información transparente y normalizada satisfactoria. El margen de mejora es, pues, también indudable.

Hasta hace poco, los datos oficiales sobre el gasto farmacéutico teníamos que buscarlos en las dos estadísticas nacionales de gasto sanitario que acabamos de mencionar. La más antigua es la EGSP, elaborada por el Ministerio de Sanidad desde mediados de los años 90 y que, como su nombre indica, únicamente considera el gasto realizado o financiado por agentes públicos. Hasta 2005 siguió el criterio de liquidación presupuestaria o de caja. Pero desde 2006 incorporó el criterio del devengo, que es el propio de la Contabilidad Nacional, y según el cual se computan los gastos realmente ejecutados en el periodo, aunque se abonen con posterioridad.

La segunda es el SCS, también elaborado por el Ministerio de Sanidad, que sigue la metodología pactada y armonizada por la OCDE, la OMS y Eurostat de 2011. Los datos que proporciona la OCDE (Health Data) parten de estas fuentes y ajustan por paridad de poder de compra para permitir comparaciones internacionales adecuadas.

Las dos estadísticas españolas están relacionadas, pero se diferencian en algunos aspectos importantes, alguno de los cuales afecta al gasto farmacéutico. El SCS – a diferencia de la EGSP - recoge el gasto privado y, además, considera los cuidados de larga duración y atención socio-sanitaria (definidos según las normas de la OCDE, Eurostat y OMS de 2011, de forma bastante amplia), que podrían incluir medicamentos y productos sanitarios.

Tenemos también, desde hace muchos años, los datos mensuales de “Consumo Farmacéutico a través de Recetas Médicas del Sistema Nacional de Salud (SNS) y del Mutualismo Administrativo” del Ministerio de Sanidad. Se refieren a gasto monetario corriente (“consumo”), y número de recetas médicas del SNS, que se prescriben en el ámbito de la atención primaria y especializada a los usuarios del Sistema Sanitario Público y se dispensan y facturan a través de las oficinas de farmacia del territorio nacional. Proceden de la facturación de las recetas por los colegios de farmacéuticos. Tradicionalmente son elaborados y publicados por el Ministerio de Sanidad, con un desarrollo de la información muy escueto y una agregación muy alta (Comunidades Autónomas, CCAA). Su publicidad ha empeorado desde 2011, porque se abandonaron los Boletines de Información Terapéutica del SNS que contenían además información de los subgrupos del Sistema de Clasificación Anatómica, Terapéutica y Química (ATC) y principios activos de mayor consumo en el SNS y otros indicadores de la prestación farmacéutica.

Algún desarrollo mayor puede encontrarse en los informes anuales del SNS (subgrupos ATC4, principios activos, envases, genéricos, algo sobre ventas por laboratorio, medicamentos huérfanos, ciertos datos sobre consumo hospitalario), pero con la evolución temporal de las variables muy limitada, casi siempre sólo al año de referencia y con una publicación retrasada hasta dos años (el último es el de 2016).

La pobreza de esta información llama la atención, porque actualmente se basa en una aplicación informática muy desarrollada y completa, llamada Alcántara. El acceso a ella por los investigadores también es muy limitado, no está normalizado, y requiere autorizaciones concretas de la Dirección General de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia y extracciones de datos “ad hoc”.

La relativamente nueva estadística mensual sobre gasto farmacéutico, denominada impropiamente “Indicadores sobre Gasto Farmacéutico y Sanitario”, permite desde 2014 desvelar los hasta ahora muy desconocidos gastos en hospitales y en ciertos productos sanitarios, aunque sólo en parte, y a un nivel muy agregado. Acota así el auténtico mar de ignorancia en el que nos encontrábamos. Que ahora sepamos cuál es el gasto farmacéutico agregado nacional y por Comunidad Autónoma parece que es otro progreso que debemos agradecer a la Unión Europea, pues la Comisión Europea reclamó insistentemente en las negociaciones del Semestre Europeo que se pusiera en marcha, como consta en los documentos pertinentes. Esto exigió modificaciones legales de alto nivel: una nueva redacción de todo un Título de la Ley 14/1986 General de Sanidad, por una Ley Orgánica de 2015, uno de los instrumentos legales del proceso de consolidación fiscal (Disposición adicional primera de la Ley Orgánica 6/2015, de 12 de junio, de modificación de la Ley Orgánica 8/1980, de 22 de septiembre, de financiación de las Comunidades Autónomas y de la Ley Orgánica 2/2012, de 27 de abril, de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera).

Las ventajas de la nueva estadística son:

  • La principal y obvia es el conocimiento fidedigno del gasto agregado hospitalario.
  • Cubre casi todas las administraciones públicas relevantes: las CCAA y las entidades estatales (Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado, Instituciones penitenciarias y Mutualidad General Judicial). Sólo deja fuera las administraciones locales y de la defensa.
  • Introduce la valoración en términos de gasto devengado real y con esto mejora la información antes disponible sobre recetas dispensadas en farmacias que se refería a facturación.
  • Desvela el gasto en productos sanitarios sin receta médica u orden de dispensación, antes totalmente desconocido (que ascendió en 2015 a 4.070 millones de euros y que no hemos incluido en los porcentajes del principio de esta nota, porque parece que no son estrictamente productos farmacéuticos).

La nueva estadística tiene sin embargo grandes limitaciones: su alto nivel de agregación en términos geográficos (CCAA) y nula información por tipos de productos (grupos terapéuticos, clases de medicamentos), por precios pagados, por oferentes; a nivel de hospitales, etc. Esta situación, que a pesar del progreso que comentamos no deja de ser de penuria cuando hablamos de 16.710 millones de euros, exige una mejora decidida. Sería imprescindible mejorarla superando estas carencias. Habría que aprovechar la creciente disponibilidad de datos a nivel de las CCAA y los nuevos sistemas interoperables (como la receta electrónica). Hace pues falta, como en otras áreas, un plan sistemático de recogida y explotación de datos mucho más ambicioso. Es una de las tares que, en el marco de sus responsabilidades de coordinación y planificación, debería impulsar un Ministerio de Sanidad con el liderazgo y la potencia que requiere nuestro sistema sanitario público.

Nota del autor: Agradezco a los editores Cristina Hernández y Jorge Mestre sus contribuciones a la versión final mejorada de este artículo.







Temas
La descentralización de los servicios sanitarios y los resultados en salud: evidencia de un experimento natural

Dolores Jiménez-Rubio
Universidad de Granada. Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales
Email: dolores@ugr.es
Twitter: @LolaJimRub

 

Pilar García-Gómez
Erasmus University Rotterdam y Tinbergen Institute, Los Países Bajos
Email: garciagomez@ese.eur.nl
Twitter: @pilargargo

 

  1. Antecedentes

Las reformas descentralizadoras se han extendido en los últimos años en muchos países. Pese a la indudable motivación política que sustenta la implementación de estas reformas, la teoría económica sostiene que la descentralización podría además tener efectos significativos sobre la eficiencia, la equidad en la provisión de los servicios públicos o el crecimiento económico (Ahmad, Brosio y Tanzi, 2008).

El impacto positivo de la descentralización se basa en el supuesto de que la descentralización mejora la información de los decisores sobre las necesidades locales e incentiva la corresponsabilidad política de los decisores políticos que deben responder ante sus votantes. Sin embargo, existen algunos otros argumentos que contrarrestan estos efectos, como son la existencia de importantes externalidades en la provisión de determinados bienes como las vacunas, que podrían incentivar el efecto “free rider” o “gorrón”, o las deseconomías de escala, por ejemplo en la oferta hospitalaria. Además, a menos que haya una adecuada compensación niveladora para las regiones menos prósperas, una descentralización financiada exclusivamente a través de recursos propios podría derivar en importantes desigualdades territoriales. Es por todo ello que resulta complicado establecer a priori el efecto de la descentralización sobre la salud.

Actualmente, existe cada vez más literatura que trata de investigar la relación entre descentralización fiscal y varios indicadores de salud, como es la mortalidad infantil (ver por ejemplo, Cavalieri y Ferrante, 2016). En general, los resultados de estos estudios apuntan a una asociación negativa entre mortalidad infantil y descentralización fiscal, especialmente cuando la descentralización implica una corresponsabilidad fiscal amplia para las regiones en términos de autonomía en el gasto o en el ingreso. Sin embargo, posiblemente debido a la falta de datos, los resultados asociados a otros tipos de descentralización han sido escasamente estudiados hasta la fecha.

España constituye un interesante caso de estudio, puesto que la descentralización en materia de sanidad se implementó de forma gradual (desde 1981) y el orden por el cual las Comunidades Autónomas reciben las trasferencias en materia sanitaria se debe a motivos políticos y culturales, más que a indicadores relacionados con la salud (Rico y Costa-Font, 2005). Esto nos permite obtener el impacto causal que estas reformas tienen sobre la salud infantil.

  1. ¿Cómo contribuye nuestro artículo a la literatura científica?

Nuestro trabajo contribuye a la literatura sobre descentralización sanitaria y resultados en salud de varias maneras. En primer lugar, a diferencia de la mayoría de estudios sobre esta cuestión, la metodología utilizada en este estudio explota las diferencias exógenas en el proceso descentralizador entre Comunidades Autónomas, empleando técnicas estadísticas que se están extendiendo progresivamente en el campo de la evaluación de políticas públicas (event study, diseño cuasi-experimental).

En segundo lugar, la estrategia empírica empleada nos permite evitar las medidas de descentralización típicamente basadas en volumen de gasto o en ingresos a cargo de los gobiernos regionales, que no permiten capturar otros aspectos relevantes del proceso descentralizador, como son el nivel de autonomía en el gasto/ingreso o la adecuación a las necesidades a nivel local.

En tercer lugar, nuestras medidas de resultados incluyen no sólo la mortalidad infantil convencional, empleada en la mayoría de estudios publicados en esta área, sino también la mortalidad neonatal. Mientras que la mortalidad post-neonatal está estrechamente asociada a factores tanto socioeconómicos como sanitarios, la mortalidad neonatal es un indicador de resultados en salud más estrechamente relacionado con la calidad del sistema sanitario (Nolte, Bain and McKee, 2010).

Por último, nuestro estudio explota la implementación asimétrica de la descentralización en España, permitiendo así comparar el impacto de diferentes tipos de descentralización: descentralización total (fiscal y política, financiada mediante fuentes de ingresos propios) frente a descentralización puramente política (financiada mediante transferencias, en su mayoría). Según la literatura sobre federalismo fiscal, los diferentes tipos de descentralización pueden tener un impacto diferenciado en los patrones de gasto del gobierno regional (ver, por ejemplo, Liberati y Sacchi, 2013).

  1. ¿Cuáles son los resultados principales de nuestro trabajo?

Los principales resultados de nuestro estudio se muestran en la Figura 1 (mortalidad neonatal) y en la Figura 2 (mortalidad infantil). Los gráficos muestran el efecto de la reforma tras los dos primeros años de su implementación, en los siguientes dos años, en los años 5 y 6 desde la reforma, y a partir del séptimo año desde su implementación. A la vista de los resultados se observa cómo, aunque en general la descentralización tuvo un efecto limitado tanto en el corto como en el largo plazo, los efectos agregados enmascaran dos tipos de efectos. Por un lado, encontramos que para las regiones forales (“Full decentralization” en Figura 1 y Figura 2; País Vasco y Navarra), la descentralización tiene un efecto positivo (reducción en mortalidad neonatal/infantil) a partir del tercer año, estabilizándose a partir del quinto año aproximadamente. Por otro lado, observamos algunos efectos negativos de la descentralización política durante los primeros años de su entrada en vigor. Sin embargo, estos efectos negativos desaparecen en todos los casos en el largo plazo.

 

Figura 1. Efectos de la descentralización en la mortalidad neonatal

 Nota: Aggregate effects: Efectos de la descentralización sin distinguir por tipo de descentralización; Full decentralization: descentralización política y fiscal en regiones forales  que accedieron a las competencias sanitaria entre 1988 (País Vasco) y 1991 (Navarra); Political decentralization 1: descentralización política en regiones que accedieron a las competencias sanitarias antes del 2002; Political decentralization 2: descentralización política en regiones que accedieron a las competencias sanitarias después del 2002.

 

Figura 2. Efectos de la descentralización en la mortalidad infantil

 Nota: Aggregate effects: Efectos de la descentralización sin distinguir por tipo de descentralización; Full decentralization: descentralización política y fiscal en regiones forales  que accedieron a las competencias sanitaria entre 1988 (País Vasco) y 1991 (Navarra); Political decentralization 1: descentralización política en regiones que accedieron a las competencias sanitarias antes del 2002; Political decentralization 2: descentralización política en regiones que accedieron a las competencias sanitarias después del 2002.

Uno de los resultados fundamentales de nuestro trabajo apunta por tanto a que la descentralización en España redujo de forma considerable tanto la mortalidad infantil como la neonatal. Sin embargo, la reforma afectó única y exclusivamente a aquellas regiones que implementaron la descentralización tanto fiscal como política de sus servicios sanitarios, es decir, las regiones forales. Además, la magnitud del efecto es considerable: la descentralización en las regiones completamente descentralizadas redujo potencialmente en 1.1 el número de muertes de menores de un año por cada mil nacidos vivos, y de aproximadamente 0.8 menores de un mes de edad por cada mil nacidos vivos. Para el resto de regiones, no se encontraron efectos significativos de la descentralización, típicamente financiada mediante transferencias y con escasos niveles de autonomía local.

Aunque los cambios en los niveles de oferta (aproximados mediante la tasa de médicos por 100.000 habitantes) son un posible mecanismo explicativo, es posible que otros factores pudiesen haber contribuido a la mejora en salud, puesto que el efecto de la descentración se mantiene tras ajustar por la tasa de médicos.

Por otro lado, estos resultados no (solo) se deben al mayor nivel de renta de las comunidades forales, dado que los mismos efectos no se encuentran entre las comunidades de mayor renta que solo llevaron a cabo la descentralización política.

  1. ¿Cuáles son nuestras principales conclusiones?

Los resultados de este trabajo sugieren que la descentralización intensifica la existencia de desigualdades entre regiones con diferentes niveles de renta, tal y como ya apuntaron estudios anteriores para el caso de la enseñanza en Argentina (Galiani et al., 2008), y la sanidad en Colombia (Soto et al., 2012), y al contrario que en el caso de Italia, donde la descentralización parece haber favorecido a las regiones con menores recursos (Cavalieri y Ferrante, 2016). Nuestro estudio además corrobora los resultados de estudios previos para España que apuntan a una falta de convergencia y un aumento en la evolución de las desigualdades en mortalidad infantil y esperanza de vida durante el largo proceso de traspaso de competencias (Montero et al., 2007). No obstante, conviene señalar que tanto en el estudio de Montero et al. (2007) como en el nuestro, la dispersión o desigualdad inter-regional no sería consecuencia de una reducción en los resultados en salud de las regiones más pobres, sino de una mejora en los resultados de salud en las regiones más prósperas.

Nuestros resultados también corroboran y complementan con medidas de salud objetivas los resultados de la literatura empírica que muestran que la descentralización en España no tuvo efecto sobre medidas subjetivas de satisfacción auto-percibida con el sistema sanitario (Antón et al., 2014). Aunque nuestros resultados están en la misma línea que los de este estudio, nuestro análisis señala la importancia de tener en cuenta la tipología de descentralización. De hecho, existe una corriente de la literatura que señala que la descentralización financiada con recursos propios –que hacen a los gobiernos locales más responsables de sus fuentes propias de recursos- podría derivar en patrones de gasto local más conservadores (Liberati y Sacchi, 2013).

Es probable, a la vista de nuestros resultados, que la descentralización en las regiones forales, que disfrutan tanto de un elevado volumen de ingresos propios como de una holgada autonomía a nivel local, haya tenido no solo un efecto considerable en los patrones de gasto local, sino que también haya servido para reforzar la visibilidad política de los gobiernos locales y su capacidad de respuesta a las necesidades locales (Rodden, 2003). Además, posiblemente el mayor nivel de autonomía les ha permitido desarrollar políticas sanitarias y reformas relevantes y efectivas para mejorar la salud de la población local. De hecho, las regiones forales han sido pioneras en la implementación de medidas sanitarias estrechamente vinculadas con la mortalidad infantil y neonatal, como la extensión de la cobertura a toda la población, incluyendo a niños, inmigrantes e individuos de escasos recursos (Rico, 1998; Rico y Costa-Font, 2005).

Los resultados de nuestro estudio deben tomarse con cautela; no necesariamente se debe concluir que la descentralización por sí misma es siempre beneficiosa. En el caso de España, la descentralización, junto con otras reformas de calado orientadas a la universalización sanitaria implementadas a finales de los ochenta y principios de los noventa, habrían estimulado los beneficios de esta reforma en las regiones que recibieron las competencias sanitarias tanto en materia fiscal como política durante el mismo periodo. Aunque nuestro trabajo aporta evidencia que la salud mejora tras las reformas de descentralización incluso tras ajustar por indicadores de oferta (tasa de médicos), no podemos explorar los mecanismos exactos que están detrás de nuestros resultados por limitaciones de los datos.







Tesis
La integración vertical entre niveles asistenciales en el sistema sanitario español

María Belén López Panisello
Departamento de Gestión de Empresas
Facultad de Economía y Empresa, Universidad Rovira i Virgili
E-mail: mabelen.lopez@urv.cat

 

Tesis doctoral defendida el 13 febrero de 2017, en el Departamento de Gestión de Empresas de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad Rovira i Virgili, codirigida por el Dr. Antoni Vidal Suñé y la Dra. Misericòrdia Carles Lavila, que obtuvo la calificación de Sobresaliente Cum Laude. Tribunal: Dr. Carles Murillo Fort (Universidad Pompeu Fabra), el Dr. José Luis Galán González (Universidad de Sevilla), y la Dra. María Dolors Setó Pàmies (Universidad Rovira i Virgili).

Resumen

El envejecimiento de la población, la cronicidad y la dependencia están aumentando la necesidad y la utilización de los servicios sociosanitarios en España. Pero, además, el envejecimiento y la prevalencia de las enfermedades crónicas determinan una importante utilización de recursos hospitalarios, que repercuten en el gasto sanitario del país. Frente a esta situación, y en un contexto de crisis económica, el sistema sanitario español se caracteriza por la fragmentación entre los diferentes niveles asistenciales de los servicios sanitarios y una escasa coordinación entre éstos y los servicios sociales, que dificultan la provisión de una atención adecuada a las personas con condiciones de salud y limitaciones en la actividad de carácter crónico.

El hospital de agudos, igual que cualquier otra organización, debe adaptarse a los cambios que se están produciendo en su entorno para poder proporcionar a los pacientes una atención caracterizada por una elevada coordinación y continuidad, así como para mejorar su eficiencia. La reacción del hospital a los cambios incluye, como ya ha ocurrido en otros países, principalmente en EE.UU., la integración vertical de los servicios sociosanitarios de internamiento. Por lo tanto, el hospital necesita conocer qué factores del contexto, tanto interno como externo, influyen en las decisiones de integración vertical; así como de qué manera ha de organizarse para que dichas decisiones puedan ser puestas en marcha y tengan éxito. Es decir, necesita disponer de un modelo contingente completo de formulación e implementación de la estrategia de integración vertical, en el cual, el ajuste organizativo se convierte en un elemento central, pues de la coherencia entre las decisiones de integración vertical y la organización del hospital depende el éxito de la estrategia.

En esta investigación la integración vertical se define como una estrategia multidimensional y se analizan sus dimensiones ‘grado interno’ y ‘amplitud interna’. El grado interno es la proporción de pacientes dados de alta del hospital, con necesidades sociosanitarias de internamiento, que son transferidos a unidades o centros sociosanitarios del propio hospital. La amplitud interna se refiere al rango de servicios sociosanitarios de internamiento que presta el propio hospital en sus unidades o centros sociosanitarios. Finalmente, los servicios sociosanitarios son los que requiere la población en la que se combina la presencia de enfermedad con diversas situaciones de dependencia y carencias sociales, destacando como principal beneficiario el colectivo formado por las personas mayores, donde las necesidades sociosanitarias son más frecuentes.

Tras revisar la literatura sobre integración vertical en el contexto sanitario, se observa la existencia de algunos modelos contingentes, los cuales podrían calificarse como incompletos. Por lo tanto, ante este gap en la literatura, esta investigación propone un modelo contingente completo, es decir, con relaciones de formulación e implementación de las decisiones de integración vertical de los servicios sociosanitarios de internamiento, por parte de los hospitales de agudos. Se trata de un modelo explicativo de las decisiones de integración vertical con cinco tipos de variables: (i) aquellas relacionadas con el contexto, incluyendo los sistemas de pago prospectivo por presupuesto, por caso y por cápita, el envejecimiento de la población, la oferta sociosanitaria en el área de influencia del hospital y la capacidad residual del hospital; (ii) variables estratégicas, que incluyen las decisiones sobre el grado y la amplitud internas de la estrategia de integración vertical; (iii) variables estructurales, o relativas a los mecanismos para coordinar la prestación de la atención aguda con la atención sociosanitaria de internamiento; (iv) variables de desempeño, que indican los efectos para el hospital y para los pacientes de la puesta en marcha de las decisiones de integración vertical; y (v) variables de control, a través del tamaño del hospital.

Para analizar empíricamente las relaciones del modelo se establecen tres tipos de hipótesis: de formulación, entre las variables del contexto y las decisiones estratégicas; de implementación, para establecer tanto las relaciones directas entre las decisiones estratégicas y el desempeño del hospital, como las relaciones de ajuste organizativo, es decir, las que consideran que la ejecución de la estrategia requiere la utilización de adecuados mecanismos de coordinación entre la atención aguda y sociosanitaria para tener éxito; y de control, entre el tamaño y el desempeño del hospital. Para contrastar las hipótesis se ha utilizado la metodología estadística de Ecuaciones Estructurales, mediante la técnica Partial Least Squares (PLS). En la investigación empírica se analiza una muestra de 60 hospitales generales españoles, siendo la población de estudio los hospitales generales que constan en el Catálogo Nacional de Hospitales de 2015. La información se recoge utilizando, como principal herramienta, una encuesta ad-hoc, dirigida al gerente del hospital y realizada entre los meses de abril y agosto de 2015. Las preguntas del cuestionario, todas ellas referidas al ejercicio 2014, versan sobre el contexto del hospital, las dimensiones de la estrategia, los mecanismos de coordinación de la atención aguda con la atención sociosanitaria y el desempeño del hospital.

Las principales conclusiones de la investigación sugieren que el hospital toma las decisiones de integración vertical basándose en su contexto externo, concretamente en los sistemas de pago prospectivo de la atención aguda, en la oferta sociosanitaria y en el envejecimiento de la población del área de influencia. Por otra parte, en la implementación de las decisiones de integración se obtiene, como efecto directo del aumento del grado de integración, el incremento del desempeño global del hospital percibido por el gerente y en relación al obtenido por los competidores de dicho hospital. A su vez, también se obtiene una influencia indirecta de la amplitud interna de la integración vertical sobre el desempeño parcial del hospital, es decir, sobre la eficiencia del hospital y la continuidad de la atención recibida por el paciente. Por lo tanto, dicha influencia se produce a través de la mediación de los mecanismos de coordinación, es decir, del ajuste organizativo.




Three Essays in Health Economics

Sebastian Panthöfer
Charles River Associates
E-mail: spanthoefer@gmail.com

 

Tesis doctoral defendida el 19 de Junio de 2017 en el Departamento de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid, dirigida por la profesora Matilde Pinto Machado (Universidad de Carlos III de Madrid). Obtuvo la calificación Sobresaliente Cum Laude. Tribunal: Pau Olivella Cunill (Universidad Autònoma de Barcelona), Julio Cáceres Delpiano (Universidad Carlos III de Madrid), Roger Dean Feldman (University of Minnesota).

Resumen

This thesis is composed of three essays that analyse markets for health care and health insurance, respectively.

The first essay titled Risk Selection under Public Health Insurance with Opt-Out studies risk selection between public and private health insurance when some, but not all, individuals can opt out of otherwise mandatory public insurance.

Both mandatory public health insurance and freely competitive markets for private health insurance have their disadvantages. Public health insurance typically does not leave much room for consumer choice and often involves a one-size-fits-all policy. With a freely competitive market for private health insurance, on the other hand, there may be too little pooling of risks and insufficient access to health insurance from a social point of view.

Access to health insurance can become severely limited in the presence of asymmetric information, which may manifest itself in contracts with too little coverage or in a complete breakdown of some segments of the insurance market. Parallel public and private health insurance systems can overcome these drawbacks to some extent. However, whenever private insurers compete with a public option, there is the concern that the former are able to cream skim the best risks, leaving the public option adversely selected.          

Using a theoretical model in which a single public plan that is financed by risk-unrelated contributions coexists along with a market for private health insurance in which insurers compete à la Rothschild and Stiglitz (1976), I show that public insurance is adversely selected when insurers and insureds are symmetrically informed about health-related risks. When insureds are privately informed about their health status, private insurers are not always able to cream skim the best risks out of the pool of individuals who can choose to become privately insured, even though private insurers have full flexibility in tailoring their contracts to attract good risks.

Drawing on data from the German Socio-Economic Panel (SOEP), I seek to answer the following three questions empirically: What is the nature of selection between public and private health insurance? What are the sources of selection? Is there asymmetric information in the market for private health insurance? The sample period covers the years from 1998 to 2011 and the sample consists of 38,633 observations from 8,3110 individuals. Employing a bivariate Probit model of health insurance choice and subsequent health episodes, I find that: (1) public insurance is, on balance, adversely selected under the German public health insurance with opt-out scheme, (2) individuals advantageously select public insurance based on risk aversion and residential location, and (3) there is suggestive evidence of asymmetric information in the market for private health insurance.

The second essay titled Do Doctors Prescribe Antibiotics Out of Fear of Malpractice? investigates whether doctors prescribe antibiotics to protect themselves against potential malpractice claims. Doctors in the U.S. (and elsewhere) prescribe too many antibiotics. The misuse of antibiotics promotes the growth of antibiotic resistance, which is one of the most pressing public health issues that many developed countries face today. Worldwide, at least 700,000 patients die every year because of antibiotic resistance, and many more become infected with antibiotic-resistant bacteria (O’Neill, 2014).

Using data from the U.S. National Ambulatory Medical Care Survey on more than half a million outpatient visits between 1993 and 2011 and employing a difference-in-differences design based on the variation in malpractice reforms across U.S. states in the same time period, I find that doctors are 6% less likely to prescribe antibiotics after the introduction of a cap on noneconomic damages, which limits the extent of malpractice pressure that physicians experience. Results also show that doctors do not prescribe less drugs per patient visit, suggesting that doctors substitute other drugs for antibiotics when they face less liability pressure.

Over 140 million discharge records from the U.S. Nationwide Inpatient Sample do not reveal an increase in hospital stays for conditions that can potentially be avoided through antibiotic use in the outpatient settings, which should occur if doctors were no longer prescribing medically necessary antibiotics. These findings, as well as a stylised model of antibiotic prescribing under the threat of malpractice, suggest that liability-reducing malpractice reforms can decrease the amount of antibiotics that are inappropriately prescribed for defensive reasons.

The third essay titled Tort Reform and the Length of Physician Office Visits provides the first direct evidence on whether malpractice reforms induce physicians to adjust the amount of time spent with patients. There is a close connection between the length of physician office visits and the medical malpractice system: patients who feel rushed and poorly understood are more likely to file a malpractice claim, and physicians with greater exposure to malpractice claims devote, on average, less to time their patients. By holding healthcare providers accountable for medical errors, the medical malpractice system should steer physicians towards providing adequate levels of care, including spending the necessary amount of time with their patients.

To determine whether physicians adjust the time spent with patients in response to tort reforms, I use data from the U.S. National Medical Care Ambulatory Survey (NAMCS) on more than 500,000 physician office visits that took place between 1993 and 2011. Exploiting legislative variation across states and over time in a difference-in-differences framework, I find that three of the most common malpractice reforms – caps on noneconomic damages, caps on punitive damages, and reforms of the joint-and-several liability rule – have no impact on length of ambulatory care visits. This findings holds, not only for the average patient and physician, but also for various patient and physician subgroups, such as patients with private health insurance and physicians in high-risk specialties. I discuss potential explanations, such as ethical and financial constraints, for why doctors do not change the amount of time they dedicate to patients in response to malpractice reforms.







Con acuse de recibo
Financiación de centros sanitarios basada en resultados en salud: ¿Es deseable y factible?

Carmen Pérez Romero
Vocal Junta Directiva AES
Escuela Andaluza de Salud Pública
Email: carmen.perez.easp@juntadeandalucia.es

 

Un grupo de profesionales del ámbito de la gestión de servicios sanitarios tuvimos la oportunidad de compartir una jornada, en la que debatimos la posibilidad de desarrollar, en el contexto de nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS), modelos de financiación de proveedores sanitarios orientados a resultados en salud. El encuentro se enmarcó en el Taller “Financiación de centros sanitarios basada en resultados en salud” organizado el 20 de marzo en Granada conjuntamente por la Fundación SIGNO y la Escuela Andaluza de Salud Pública, en el que gestores, clínicos y académicos de distintas comunidades autónomas intercambiamos reflexiones sobre este tema de interés compartido.

El tema central de la reflexión no es nuevo. En los últimos años, son múltiples las experiencias que se han desarrollado a nivel internacional para evaluar los resultados en salud de la atención sanitaria. Desde una perspectiva clínica, la medición de dichos resultados se lleva a cabo, al menos, en tres planos diferentes: evaluando el efecto que tiene sobre la salud de la población el funcionamiento de un sistema sanitario globalmente considerado; midiendo las consecuencias, en términos de mejora de la salud de la población, de los programas, estrategias o planes impulsados por las organizaciones sanitarias; o bien monitorizando los resultados en salud derivados del tratamiento de patologías específicas. Paralelamente, la “mirada” económica sobre el sector salud añade la consideración de los importantes desafíos a los que se enfrenta nuestro SNS, al igual que otros sistemas sanitarios del ámbito internacional, para ser económicamente sostenible. Desde el inicio de la crisis económica mundial, son múltiples las medidas que se han puesto en marcha para minorar los costes sanitarios, pero también para impulsar la re-estructuración de los servicios sanitarios y la ganancia en eficiencia, buscando el mejor uso de los recursos disponibles.

En este contexto, gestores sanitarios y decisores políticos debaten sobre cómo aunar la perspectiva clínica y la económica en la evaluación de los servicios sanitarios, para orientar la asignación de recursos financieros a los resultados esperados de las intervenciones sanitarias, confluyendo la evaluación de resultados en salud con el uso adecuado de los recursos disponibles. Distintas iniciativas se están impulsando en los Servicios de Salud con objeto de valorar la idoneidad de la inclusión de incentivos específicos vinculados al cumplimiento de objetivos de resultados en salud en los sistemas de pago a proveedores, evaluando los objetivos a cumplir a través de indicadores.

Con el deseo de arrojar luz sobre la posibilidad de hacer operativo este reto, se organizó este Taller tratando de responder a las siguientes cuestiones: ¿Es deseable basar la financiación de los centros sanitarios en sus resultados en salud? ¿Es actualmente factible? ¿Dónde se encuentran las principales dificultades? 

La jornada se inició con diversas ponencias, que contribuyeron a sentar las bases para la reflexión y el debate posterior en torno a las siguientes dimensiones de análisis: 

 

 

  1. Evaluación de resultados en salud de las organizaciones sanitarias del SNS:

    ¿Qué elementos deberían incluirse?

    Ivan Planas, Gerente de Servicios Asistenciales del Servei Català de la Salut (CatSalut), y Ángel Salvatierra, Director de la Unidad de Gestión Clínica de Cirugía Torácica del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, enmarcaron conceptualmente la evaluación de resultados en salud de las organizaciones sanitarias y las dificultades y retos que se plantean actualmente para su monitorización en nuestro SNS.
  1. Modelos de financiación de centros sanitarios:

    ¿Qué aportaría la incorporación de la evaluación de resultados en salud?

    José Jesús Martín, Profesor del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Granada, hizo una síntesis de los modelos de financiación de centros sanitarios desarrollados en los últimos años en el ámbito internacional, invitando a la reflexión sobre las posibles ventajas que conllevaría la incorporación de la evaluación de resultados en salud en la financiación de centros sanitarios, así como los inconvenientes metodológicos, culturales, tecnológicos, etc. que podrían derivarse.
  1. Sistemas de información disponibles:

    ¿Cuál es su potencialidad para medir resultados en salud?

    Gregorio Gómez, Jefe de Sección de Inspección de Servicios Sanitarios de la Consellería de Sanitat Universal i Salut Pública de la Generalitat Valenciana, ofreció una visión general del estado de situación de los sistemas de información sanitaria en el SNS, valorando su potencialidad para generar indicadores y medidas que permitan evaluar resultados en salud a nivel macro, meso y micro.
  1. Implicaciones del modelo organizativo:

    ¿Qué aspectos relacionados con estructura organizativa deberían tenerse en cuenta?

    Antoni Sicras, Director Científico de Real Life Data SL, invitó a la consideración de los elementos del modelo organizativo que deberían tenerse en cuenta en el diseño e implementación de modelos de financiación basados en resultados en salud.

Tras las presentaciones, se inició una sesión de trabajo conjunta en la que compartimos experiencias, reflexiones y argumentaciones a favor y en contra del diseño de nuevos modelos de financiación que orienten la atención sanitaria hacia la obtención de resultados en salud, enfrentando el doble reto de medirlos y de incentivarlos.

Las aportaciones realizadas por cada una de las personas participantes fueron variadas y muy interesantes, llegándose como resultado de la reflexión conjunta al consenso en las siguientes ideas clave:

  • La evaluación de resultados en salud que se vincule a la financiación de los centros sanitarios debe estar relacionada con los resultados a medio plazo de la práctica clínica.
  • Dichas medidas de resultados en salud deben ser concretas, referidas a intervenciones específicas y objetivas del centro sanitario, reflejando su impacto en la mejora del estado funcional o de salud de los individuos o de la población.
  • Es conveniente que se incorpore, junto a otros indicadores, la medición de resultados en términos de salud auto percibida por el individuo o la población sobre la que el centro sanitario realiza sus intervenciones.
  • Una condición necesaria para el desarrollo de modelos de financiación basados en resultados en salud es disponer del patrón epidemiológico de la población. Sobre dicha base, puede analizarse el uso de los servicios sanitarios y los resultados de las actuaciones asistenciales, incorporando los ajustes correspondientes en las mediciones.
  • Para vincular los resultados en salud a la financiación del centro, debe medirse el impacto causal de las actuaciones sanitarias mediante indicadores intermedios, durante un periodo de tiempo establecido. Para ello, es importante realizar ajustes ex - ante por criterios de equidad explícitos.
  • Al menos en el desarrollo de las primeras experiencias, en el modelo de financiación de centros sanitarios la asignación económica por resultados en salud debe representar una parte reducida del montante financiero total (no más del 5%).
  • Sería recomendable desarrollar proyectos piloto en los Servicios de Salud para testar el funcionamiento de estos modelos, preferentemente de forma coordinada en varias comunidades autónomas.

Estas aportaciones se han recogido en un documento más amplio que está a disposición de las personas interesadas. Conscientes de que los resultados del Taller constituyen tan sólo una primera aproximación al tema de análisis, esperamos que la reflexión que se ofrece se vea enriquecida con nuevas aportaciones y con futuros avances.

Se trata, sin duda, de una cuestión compleja y controvertida que requerirá, para el avance en esta dirección, de la suma de lecturas críticas y de nuevos y rigurosos trabajos.

 

De izquierda a derecha: Begoña Isac-Martínez, José Jesús Martín-Martín, Andrés Rabadán-Asensio, Josep Pomar-Reynés, Carmen Pérez-Romero, Antoni Sicras-Mainar, Juan Lucas Retamar-Gentil, José Luis Salcedo-Lagullón, Ángel Salvatierra-Velázquez, Gregorio Gómez-Soriano, Ivan Planas i Miret.




Evaluando, que es gerundio: Crónica VII Taller EvaluAES 2018

María Errea Rodríguez
Universidad Pública de Navarra. Departamento de Economía
E-mail: maria.errea@unavarra.es

 

Manuel Serrano Alarcón
Escola Nacional de Saúde Pública. Universidade Nova de Lisboa
E-mail: m.alarcon@ensp.unl.pt

 

El VII Taller EvaluAES tuvo lugar el pasado 13 de abril de 2018. Esta vez, el grupo de Interés de la Asociación de Economía de la Salud dedicado a la Evaluación de Políticas en Salud, fue acogido en Madrid por la Escuela Nacional de Sanidad, localizada en el campus de Chamartín.

Como es habitual, se favoreció la presentación de trabajos en estadio borrador, que son los que más pueden beneficiarse del Taller. Un breve repaso del formato del Taller para quienes no lo conozcan: a cada artículo aceptado se le asigna un experto en el correspondiente campo, que cumple la función de comentarista. El autor/a dispone de 20 minutos para presentar el trabajo; a continuación, el comentarista discute durante 10 minutos los méritos del estudio, ofreciendo sugerencias para mejorar la calidad del mismo. Con el mismo espíritu se abre la discusión general (con todos los participantes) durante otros 15 minutos.

La duración del Taller fue de seis horas, y en total se presentaron seis trabajos. Los participantes con presentación oral en el Taller fueron: Judit Vall Castelló, Caoimhe Rice, Tania Rodríguez, Ángel Fernández-Pérez, Manuel Serrano Alarcón y Laia Maynou. Los comentaristas fueron: Soledad Márquez Calderón, César Alonso-Borrego, Elena Isabel Boldo Pascua, Pilar García-Gómez, Eduardo Sánchez-Iriso y Carlos Campillo Artero.

 

 

Participantes en el VII Taller EvaluAES.

 

Judit Vall Castelló (Universitat Pompeu Fabra) abrió el Taller presentando un trabajo sobre el impacto de la restricción al acceso a la sanidad pública a los inmigrantes en situación irregular, introducida por el Real Decreto-ley 16/2012. Desde ese instante, los inmigrantes sin regularizar su permiso de residencia perdieron el acceso a la asistencia sanitaria. La investigadora utilizó estadísticas de defunciones del INE, agrupando como “proxy” para ser inmigrantes en situación irregular, aquellas nacionalidades con mayor probabilidad de no tener permiso de residencia. Utilizó modelos econométricos de diferencias en diferencias, tomando dos periodos de similar duración (antes: 2009-2012, después: 2012-2015). Judit encontró que la mortalidad de este colectivo aumentó en una media de 15% entre 2012 y 2015, tras la puesta en marcha de esta legislación. Su presentación fue recogida en un artículo publicado en El País. El trabajo fue comentado por Soledad Márquez Calderón, de la Consejería de Salud de Andalucía, que ofreció una visión muy pragmática del tema, y lanzó una recriminación conjunta a la sociedad (“no son números, ¡son personas!”).

 

Judit Vall presenta su trabajo.

 

A continuación, Caoimhe Rice (University of Bristol) presentó un estudio sobre el impacto de la Ley de restricción del acceso a asistencia sanitaria de 2012 sobre la violencia de género. El objetivo principal del estudio era el de establecer si el acceso a la atención médica tiene una relación causal con el comportamiento de búsqueda de ayuda en víctimas de violencia de género. Para ello, Caoimhe examinó el impacto de la restricción de acceso a la atención sanitaria para inmigrantes indocumentados utilizando datos procedentes de informes de víctimas de violencia de género extranjeras en España. Para identificar el efecto causal de la Ley, Caoimhe realizó un análisis de diferencias en diferencias, con efectos fijos, observando la evolución en el número de solicitantes extranjeras de solicitudes de protección, antes y después de la Ley. La autora utilizó los solicitantes de nacionalidad española como contrafactual, controlando además por la heterogeneidad en la aplicación de la Ley en las comunidades autónomas de España. Caoimhe mostró a los asistentes al Taller cómo la nueva Ley de 2012 contribuyó a disminuir las solicitudes de protección por parte de víctimas de violencia de género en la población inmigrante en un 15% de media, comparando con la población de nacionalidad española. Además, el impacto resultó mayor en aquellas regiones con más estricta restricción al acceso sanitario (23,45% frente a 7,37%). La investigación de Caoimhe fue comentada por César Alonso-Borrego (Universidad Carlos III), quien le dio a la autora muy buenos consejos para mejorar la calidad del trabajo, y nos quiso dejar a nosotros su opinión sobre el Taller:

La verdad es que el programa reflejó el buen estado de salud tanto de la investigación en economía de la salud como de implementación y evaluación de políticas de salud en España. Me ha permitido constatar, como investigador aplicado pero no demasiado familiarizado con temas de economía de la salud, cómo esta área está al día en las técnicas más novedosas de evaluación de efectos causales. Además, me ha proporcionado una panorámica muy nítida de la relación entre las características específicas de los datos y las metodologías a aplicar en este ámbito.”

 

Caoimhe Rice presenta su trabajo.

 

Tania Rodríguez (Agència de Salut Pública de Catalunya) presentó a continuación un estudio de la Evaluación del Impacto en Salud de la remodelación de la ribera del río Llobregat a su paso por Sant Andreu de la Barca. En esta investigación, la autora trataba de identificar mediante una metodología basada en entrevistas y grupos focales, y englobando por tanto a una variedad de grupos sociales, aquellos aspectos, posterior al momento de inicio de las remodelaciones que serían beneficiosos y perjudiciales para la salud. El objetivo era, por tanto, ser capaz de ofrecer recomendaciones de cara a potenciar esos beneficios y minimizar los riesgos en términos de salud de la población, controlando por los diferentes grupos sociales. La información recabada se complementaba con una revisión de la literatura científica que corrobore o no las opiniones de los profesionales y población. Elena Isabel Boldo Pascua (Instituto de Salud Carlos III), especialista en salud y medio ambiente, mostró una crítica muy constructiva del trabajo presentado por Tania, y contribuyó a fomentar el debate entre el público.

 

Tania Rodríguez presenta su trabajo.

 

Después de una pausa café algo accidentada (¡otro grupo se coló en nuestra sala! Por suerte el equipo de la sede fue rápido en resolverlo, y pudimos recargar energías), tomó la palabra Ángel Fernández (Universidad de Granada), que presentó un trabajo sobre el impacto de la implantación de un área única de salud en La Comunidad de Madrid. Los criterios utilizados para la medición de la capacidad fueron los tiempos de espera y la capacidad de respuesta, provenientes del Barómetro Sanitario. Usando métodos de diferencias en diferencias así como modelos de Control Sintético, Ángel nos enseñó resultados que mostraban un incremento en los días de listas de espera y una reducción en la capacidad de respuesta en atención primaria, apuntando también a una menor desigualdad en el medio-largo plazo. Por el contrario, los autores encontraron un mayor impacto en la atención especializada (reducción de entre 17-30 días), donde además se observaban mejorías en la capacidad de respuesta. Pilar García Gómez (Erasmus University Rotterdam) fue la encargada de comentar el trabajo, dándole comentarios suficientes para completar este trabajo, ¡y hasta tres o cuatro más!

Manuel Serrano (Universidade Nova de Lisboa) presentó a continuación un trabajo sobre la evaluación del efecto Reforma en Atención Primaria del sistema de salud portugués (mejora del acceso, la eficiencia, y la calidad). Para ello se crearon lo que se conocen como “Unidades de Salud Familiares” (USF), más de 400 USF en total (0,67 USF por cada 10,000 habitantes). Los autores utilizaron dos métodos para sus análisis, diferencias en diferencias y datos de panel (modelo con efectos fijos). Los resultados encontrados mostraban que la reforma redujo la mortalidad en una media de 4,2%. Sin embargo, el hecho de que la abertura de USF se dejase a iniciativa voluntaria de los profesionales de salud llevó a que éstas se abrieran en lugares que previamente tenían mejores indicadores de salud, lo que puede perjudicar a la equidad en el acceso. Éste fue de hecho uno de los puntos clave en el debate conducido por Eduardo Sánchez Iriso (Universidad Pública de Navarra), quien hizo de comentarista para este trabajo.

Cerrando el Taller, Laia Maynou (London School of Economics and Political Science) nos presentó un trabajo sobre el impacto de las nuevas tecnologías sobre la relación capital-trabajo. El trabajo presentado se basó en un caso de estudio en el cual se proponía la angioplastia como sustituto del bypass (teniendo en cuenta que también se produciría un cambio en el especialista que dirige la terapia, cirujano vs cardiólogo). En cuanto a los métodos, los autores utilizaban un panel dinámico, estimando mediante Mínimos Cuadrados en 3 Etapas (3SLS) para controlar por endogeneidad. Los resultados presentados por Laia mostraban cómo está bajando la complementariedad de los dos tratamientos: cada vez se realizan más angioplastias a pesar de la mayor edad o comorbilidades. El trabajo fue comentado por Carlos Campillo Artero (Servei de Salut de les Illes Balears/Universitat Pompeu Fabra), quien ofreció una visión muy complementaria del trabajo desde su experiencia en salud pública y medicina preventiva.

 

Laia Maynou presenta su trabajo.

 

Los comentarios y el debate que surgió entre el público tras las diferentes presentaciones pusieron a prueba a las moderadoras, que se las veían y deseaban para cumplir con los tiempos de cada sesión. Una vez finalizado el Taller, el comentario general fue que solo seis presentaciones autor/comentarista supieron a poco, y bastantes de los asistentes sugirieron extender el Taller a dos días. Pero nosotros creemos que lo bueno, si breve, dos veces bueno; y a quienes se hayan quedado con ganas de más, os invitamos a que vengáis al próximo Taller EvaluAES. Estad atentos a EvaluAES y su Twitter: @evaluAES. ¡nos vemos en 2019!

 

Programa VII Taller EvaluAES disponible aquí.

 

 Presencia de AESEC durante el VII Taller EvaluAES (de izquierda a derecha): Manuel Serrano Alarcón, Helena M. Hernández-Pizarro, Caoimhe Rice, Ángel Fernández Pérez, Beatriz Rodríguez Sánchez, María Errea y Laia Maynou Pujolras.




El corazón de Europa acoge la Conferencia de EuHEA

Ruth Puig Peiró
Miembro de la Junta Directiva AES y de la Junta Directiva de EuHEA
Twitter: @ruthpuig

 

La Universidad de Maastricht tomó el relevo en la organización de la XII Conferencia de EuHEA del 11 al 14 del pasado julio bajo el liderazgo de Silvia Evers, Catedrática en Evaluación de tecnologías sanitarias del Maastricht University Medical Centre+, y del resto de su departamento.

 

 

 

Situada en el corazón de Europa y conocida en gran parte por el tratado de la Unión Europea de 1992 que dio luz a la creación del Euro, Maastricht es una ciudad pequeña y acogedora. Durante los días de la Conferencia fuimos testigos de la melomanía de la ciudad, que durante el verano acoge regularmente los conciertos del violinista André Rieu y la Orquestra Johann Strauss y cuyos fans vienen de toda Europa para deleitarse con su música, y colapsar los hoteles (!). Seguro que Judit Valls, que estudió su doctorado aquí, nos puede explicar muchas más cosas de la ciudad.

Pero llegar al centro de Europa a veces no resulta tan fácil. Con limitadas conexiones internacionales aéreas (fueron pocos los afortunados de volar directamente), a la mayoría nos tocó ir vía Bruselas o Ámsterdam y luego continuar con las diferentes rutas terrestres. Por el camino unos cuantos socios de AES nos fuimos juntando en las diversas etapas del viaje, así que éste se hizo mucho más ameno y divertido. A todo ello se sumó la huelga de trenes en Bélgica, cosa que nos retuvo en Lieja un par de horas durante las cuales hicimos un intento fallido de cenar en una taberna (¡cuyo nombre me reservo!) mientras toda la ciudad miraba el partido del mundial de fútbol entre Inglaterra y Croacia.

Volviendo a temas serios, el Comité Científico de la Conferencia lo presidió un miembro local, Mickaël Hilingsmann, Profesor Adjunto de Economía de la salud, junto con Matt Sutton de la Universidad de Manchester. El Comité contó con un panel de revisores de todas las asociaciones miembros de EuHEA, y en el caso de AES Laura Vallejo-Torres lideró dicha revisión.

El lugar escogido para acoger a alrededor de los 800 asistentes fue el palacio de congresos MEEC de Maastrich. Se presentaron 698 trabajos entre ponencias orales y pósters. La temática de los trabajos presentados fue igual o aún más diversa que la de las Jornadas de AES y se realizaron 145 sesiones de comunicaciones orales y 27 sesiones organizadas.

La mayoría de los trabajos provenían de instituciones europeas (84%), sobre todo del Reino Unido, Países Bajos y Alemania, y también hubo representación de Asia, América tanto del Norte como del Sur, África y Australia. También se realizaron siete talleres pre-congresuales de temáticas diversas, y con una gran asistencia al curso de Andrew Jones ‘Data visualisation and Health’.

El impacto del comercio internacional en el sector sanitario, la investigación cualitativa, y el asesoramiento a decisores en política sanitaria

Estos fueron algunos de los temas tratados durante las sesiones plenarias al hilo de lema de la Conferencia ‘Shaping the Future: the Role of Health economics’. Una novedad de estas plenarias fue que cada una acabó con preguntas de los ponentes para el público que tenía que votar a favor o en contra, y con el objetivo de fomentar el debate.

Durante la primera plenaria, Richard Smith, que acaba de incorporarse a la Universidad de Exeter, presentó un análisis exhaustivo sobre el rol del comercio internacional en el sector salud, desde el turismo médico a enfermedades infecciosas que no tienen fronteras. Instó a los economistas de la salud a tener una mayor participación en las políticas de comercio internacional dado que éstas tienen un claro impacto en la salud.

Previamente, Wim Groot de la Universidad de Maastricht abrió esta plenaria con una reflexión sobre el rol de los economistas de la salud en el asesoramiento en políticas sanitarias, y los objetivos diferentes que persiguen la ciencia y la política, y por ello los potenciales conflictos que pueden surgir entre ambas. Este es el caso cuando la política ‘captura’ la discusión científica y hace un uso oportunista de la misma. Un mensaje quedó claro: “every policy advisor should be a good scientist”, aunque sabemos que no siempre es el caso, desgraciadamente.

En la segunda plenaria, Erik Schokkaert, de la KU Leuven, discernió sobre la equidad en salud y cómo podemos compensar a los individuos por las inequidades en salud mientras que al mismo tiempo los mantenemos responsables por sus estilos de vida. Joanna Coast, de la Universidad de Bristol, nos ilustró la aplicación de métodos cualitativos en evaluaciones económicas con una perspectiva social donde se valora la ‘capacidad’ o plena autonomía (capability) de las personas y sus cuidadores con instrumentos como el ICECAP-SCM y las consideraciones al final de la vida. Siguiendo con el hilo de esta sesión, Werner Brouwer, de la Universidad de Erasmus, presentó los argumentos para realizar evaluaciones económicas que amplíen la perspectiva y que incluyan aspectos de equidad y de justicia, más allá de un simple análisis coste-beneficio. Admitió que esto complica significativamente la vida de quienes las realizan y utilizan, pero el ‘no saber’ no debe ser la estrategia a seguir.

 

 

No voy a nombrar a los miembros de AES que asistieron a la Conferencia por miedo a dejarme algún nombre y quedar mal, que soy consciente que en la foto no están todos los que eran. Así que insto a los asistentes a dejar comentarios a este blog para reivindicar su presencia y así enriquecer esta entrada compartiendo sus experiencias.

 

La cena de la Conferencia se realizó el viernes en el antiguo teatro La Bonbonnière. La cena fue de pie y pasamos un poco de calor (¡más de 30 grados sin aire acondicionado!) pero el entrenamiento estuvo asegurado dada la melomanía de la ciudad, con un grupo de música en directo formado por estudiantes de la universidad y un DJ. Las Jornadas de AES son famosas internacionalmente por nuestros bailes, ¡pero la verdad que EuHEA no se quedó corto esta vez!

La buena salud de EuHEA

AES, junto con la asociación alemana, son las dos asociaciones con mayor número de representantes en la Asamblea de Delegados (3) dado que son las que tienen mayor número de socios, seguidas de la francesa, inglesa y portuguesa con 2 representantes. El resto de asociaciones tienen un representante. Como representantes de AES acudimos Toni Mora y yo, y con voto delegado de Laura Vallejo-Torres. Sin embargo, en esta reunión no se tuvo que hacer ninguna votación y tuvo un carácter informativo y relajado.

El informe financiero y la auditoría del comité externo (formado por Vicenzo Atella y Céu Mateus) dieron evidencia de la buena situación financiera de la organización, que piensa invertir el superávit en actividades de interés, ya sea para los jóvenes del Early Career Comittee (ECC), como en otras áreas que las diferentes asociaciones quieran proponer.

Respecto al ECC, su representante Luke Munford explicó el progreso del grupo, con representantes de ocho asociaciones nacionales y dio ejemplo del buen trabajo del equipo de AES, mencionando la sesión que se realizó durante las pasadas Jornadas en Canarias. ¡Así que felicidades a Helena Hernández-Pizarro y Myriam Soto Ruiz de Gordoa (coordinadoras de AESEC) por el buen trabajo realizado y que sus colegas europeos tanto reconocen! Finalmente se aprobó Oporto como sede para la organización del PhD student-supervisor and ECC workshop en 2019.

Se presentaron brevemente los dos próximos eventos de EuHEA: la quinta edición del PhD Student-Supervisor and Early Career Researcher en Catania (Sicilia) del 5 al 7 septiembre (¡del cual ya daremos cuenta en otro blog!) y la Conferencia de EuHEA en Oslo en julio del 2020 con el lema ‘Health economics for sustainable welfare systems’.

Lise Rochaix toma la presidencia de EuHEA

En la sesión plenaria de clausura, el presidente saliente de EuHEA, Andrew Jones, de la Universidad de York, hizo un repaso muy equilibrado del estudio empírico en Economía de la salud ‘Empirical health economics: fifty years in fifteen minutes’ y basado en su próximo libro sobre la materia. ¡Para muchos este libro se convertirá en lectura obligatoria! Se agradeció a Andrew su labor, continuando en la junta directiva como past-president. Él a su vez agradeció a Pedro Pita-Barros, quien sí dejó oficialmente la junta como past-president.

Andrew luego dio paso a la nueva presidenta Lise Rochaix, de la Paris School of Economics, quien hizo una reflexión sobre los take away messages de la Conferencia. Enfatizó la necesidad de hacer un mayor análisis normativo y teórico y tomó como referencia al grupo European Health Economics Workshop (EHEW). Al igual que Andrew Jones, mencionó cómo en el futuro veremos más trabajos con análisis basados en machine learning, así como la ampliación de la base de trabajo colaborando con otras disciplinas de la economía, como la economía del comportamiento, y otros campos, como medio ambiente y urbanismo. Y respecto a influenciar a los decisores políticos, mencionó la posibilidad de cambiar los incentivos para los investigadores, así como diseñar formas noveles de interacción entre ambas partes.

También se hizo el anuncio de la nueva presidenta electa Dorte Gyrd-Hansen, Catedrática de Economía de la salud de la Universidad de Southern Denmark.

Este otoño se abrirá el proceso para recibir candidaturas para albergar la Conferencia en el 2022 (coincidiendo de nuevo con el mundial de fútbol, esta vez en Qatar). Si algún lector/a tiene interés en proponer una sede española, estad atentos a Noticias AES o podéis visitar directamente la web de EuHEA. La decisión final de la sede se votará en la asamblea de delegados que se celebrará en Oporto en septiembre del año que viene en el marco del PhD student-supervisor workshop.

Mi vuelta a Londres con el Eurostar también fue accidentada, pero esta vez la culpa no fue de los trenes si no de un error humano; ¡son los gafes del viajar¡ Eso sí, el tiempo muerto entre tren y tren me sirvió para ver en un bar de Bruselas, junto con Mikel Berdud, cómo la selección nacional ganaba un merecido tercer puesto contra Inglaterra…veremos si esto es un anticipo de las duras negociaciones que precederán este otoño en esta capital política de Europa. Muchas cosas van a pasar antes de la próxima Conferencia de EuHEA pero está claro que el 2020 promete. ¡Nos vemos en Oslo!

 







XXXVIII Jornadas AES
Vuelta a Canarias tras 30 años: Crónica del Comité Organizador de las XXXVIII Jornadas AES

Laura Vallejo Torres
Presidenta del Comité Organizador de las XXXVIII Jornadas AES
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
Email: Laura.vallejot@ulpgc.es
Twitter @LVallejoTorres

 

He dejado que pasen casi dos meses, pero los recordatorios cariñosos de Cristina Hernández me han dejado claro que ya no puedo postergar la que está marcada como última tarea en la hoja de ruta del/a Presidente/a del Comité Organizador de las Jornadas AES: escribir esta crónica.

Reconozco que necesitaba darle distancia a todo lo vivido para poder contarlo, para que no imperasen ni los nervios vividos antes y durante, ni la euforia del inmediatamente después. Contarlo con objetividad será imposible, pero supongo que eso no es tampoco lo que se espera. 

Y es que pónganse (ustedes) en situación. Hacía 30 años, exactamente, que no se celebraban las Jornadas AES en Las Palmas de Gran Canaria. Cualquier escenario era posible: ¿vendrán cientos de personas por el reclamo de Canarias? ¿No vendrá nadie porque Canarias está muy lejos? En mi cabeza se alternaban los pensamientos del mejor al peor, así como saltaban de uno al otro los gorros en mi cabeza: el de Presidenta del Comité Organizador y el de Vice-Presidenta de la Junta Directiva. Tanta incertidumbre y responsabilidad no se pueden llevar con dignidad salvo que tengas: 1. un Comité Organizador que sea un equipazo, 2. una Junta Directiva que sea un apoyo constante y tranquilizador y 3. una Secretaría Técnica que sea una garantía de éxito. Esa es la fórmula del éxito de las Jornadas AES. No hay otra.

Calentamos motores con la Jornada Técnica celebrada el 9 de marzo, donde además de disfrutar de unas ponencias inspiradoras sobre la Economía de los Cuidados Paliativos, aprovechamos para juntar a los artífices de las Jornadas en un mismo lugar: el Comité Organizador, el Comité Científico, la Junta Directiva y la Secretaría Técnica. El camino desde la Jornada Técnica a las Jornadas AES fue frenético, y de repente estábamos a un día antes de la inauguración.

Este día merecería una crónica completa. Y es que el lema de las Jornadas, centrado en la toma de decisiones compartidas, nos hizo plantear por qué no realizar un acto de puertas abiertas en el que implicar a todos los agentes, más allá de los participantes inscritos en las Jornadas, en la difusión y el debate acerca de la toma de decisiones compartidas en salud. Así que repente nos vimos organizando la I Feria de las Decisiones Compartidas en Salud, y les puedo asegurar que es más complejo organizar una feria de tres horas que un congreso de tres días.  Los que nos lo pusieron muy fácil fueron las entidades invitadas, que nos dieron una respuesta positiva inmediata.

 

I Feria de las Decisiones Compartidas en Salud

 

El Servicio de Evaluación del Servicio Canario de la Salud nos mostró sus proyectos y herramientas para la toma de decisiones compartidas, responsables del Proyecto Europeo IC-Health proyectaron e invitaron a participar en sus cursos sobre alfabetización digital en salud, el Centro de Salud de Guanarteme montó un taller sobre reanimación tras ahogamiento y mesas informativas anti-tabaco y de protección solar, Cruz Roja se centró en el área de la salud en mayores, el Instituto Canario de Hemodonación y Hemoterapia nos proporcionó una unidad de donación in-situ además de una mesa informativa, la empresa Paisajes Insulares realizó un taller sobre huertos urbanos, Radio Ecca nos dio difusión y el Centro Alba Arce desarrolló un taller de Yoga Creativo. La Asociación de Vecinos de Guanarteme le puso la animación a la Feria con su batukada y papahuevos (que algunos llamaban “cabezones”).

 

Representación del Servicio Canario de la Salud en la I Feria de las Decisiones Compartidas en Salud.

 

Además, gracias al tremendo despliegue que nos proporcionó el Hospital Perpetuo Socorro, se desarrolló por todo lo alto la II CarrerAES de carácter benéfico y solidario a favor de la Asociación de Padres de Alumnos con Discapacidad en Aulas Enclave de la Provincia de Las Palmas (APAELP).

 

Voluntarios en el stand de APAELP.

 

Agradecemos al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la Concejalía de Participación por hacer posibles estos eventos, así como a la decena de voluntarios que hicieron que todo saliera sobre ruedas.

 

Participantes en la II CarrerAES.

 

Ese día el sol brilló como ya no lo haría hasta el fin de las Jornadas (lo que por otra parte redujo enormemente el coste de oportunidad de asistir a las sesiones de un congreso celebrado a pie de playa). Tras la finalización de las actividades pre-Jornadas, un alivio se apoderó de mí: lo peor ya había pasado ¡y eso que no habíamos ni empezado! ¿Dónde quedaron las Jornadas en las que el día anterior solo había un taller pre-congresual? Por supuesto, el taller científico pre-congreso también tuvo lugar.

La trigésimo octava edición de las Jornadas AES comenzaron oficialmente tras el acto de inauguración en el que pudimos contar con la presencia del Rector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y el Consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias. 

 

Acto de inauguración de las XXXVIII Jornadas AES.

 

Pistoletazo de salida a lo que serían dos días y medio de mucha oferta científica de la que empaparse y sobre la que debatir. Ponencias plenarias, mesas de comunicaciones y de ponencias, sesiones organizadas, sesiones de pósteres, speakers’ corners, reuniones de grupos de interés, reunión de nuestros jóvenes AESEC, presentaciones de libros, entre otras actividades congresuales.

 

Algunos de los participantes de las XXXVIII Jornadas AES.

 

De todo esto nos hablará en su crónica la Presidenta del Comité Científico, Marta Trapero Bertran, así que para no pisar, paso directamente a contar los eventos no tan científicos, que son también marca de la casa AES.

Tras un intenso primer día, nos dimos un paseo en guagua para celebrar la recepción de bienvenida en los Jardines del Paraninfo del Rectorado de la ULPGC, compitiendo con el primer partido de España en el Mundial. Aun así, fueron pocos los que se quisieron perder este cóctel, la actuación de la rondalla folklórica y el excelente paseo guiado por Catedráticos de Historia de la ULPGC que mostraron el barrio histórico de Vegueta-Triana.

 

Baile folclórico durante el coctel de bienvenida.

 

El segundo día es siempre, si cabe, más intenso. Todos sabemos que será largo y cómo termina. Te debates entre asistir a la Asamblea de socios o ir al hotel a descansar, aunque sea una hora. Los que optaron por lo segundo se perdieron el regalo que el Presidente de la Junta Directiva, Eduardo Sánchez Iriso, tenía preparado para los valientes asistentes que necesitan poco para estar guapos en la Cena Oficial de las Jornadas: una tazAES  (bien de palabras que acaban en “a”…). La tazAES no era gratis; venía con un desafío, como señaló Eduardo: quien la cogiera se comprometía a traer el próximo año a alguien que nunca hubiera asistido a unas Jornadas AES.  Y así, sin tiempo que perder, nos fuimos todos a cenar, de nuevo en guagua.  La cena tuvo lugar en los Jardines de la Marquesa de Arucas, y había ganas. No es un secreto, nos encanta la cena del jueves. Por mi parte, me tocó hacer discurso y tuve la oportunidad de agradecer al resto del Comité Organizador, que ahora aprovecho para nombrar: Christian, Miguel Ángel, Jaime, Alejandro, Patricia, Sara, Cristina, Nacho y Bea, por su gran labor y apoyo. Además, me tocó hablar en calidad de mi nuevo gorro, uno un poco más grande, el de recién nombrada Presidenta de la Junta Directiva de AES. Dos mujeres más tomaron la palabra: la Presidenta del Comité Científico, que hizo también sus sinceros agradecimientos, y la Presidenta del Comité Organizador de las próximas Jornadas AES que anunció, para los que se quedaron sin tazaAES, que éstas se celebrarán en la Universidad de Castilla la Mancha, en Albacete, en el 2019. Y el resto de lo que pasa en la cena, se queda en la cena.

 

Cena Oficial de las XXXVIII Jornadas.

 

Y de repente estábamos ya en el acto de clausura. Ese acto lo cerraríamos de forma muy íntima, la Presidenta del Comité Científico y una servidora. Viéndonos en esa tesitura, yo solo podía pensar en que solo habían pasado 10 años desde las primeras Jornadas AES a las que asistimos Marta y yo. Por ese entonces, mi hermana catalana y yo vivíamos en Inglaterra, no conocíamos a casi nadie, nos alojábamos en lo más cutre que había y, de repente, encontramos en AES un nexo de unión con nuestra tierra y nuestra vocación. Desde ese entonces y en tan corto tiempo, gracias a la generosidad y el apoyo de los que siempre han estado ahí, hemos ido acumulado una cantidad considerable de títulos de “Presidenta”. Y finalmente, la ex-Presidenta de AES y Presidenta del Comité Científico le recordó a la actual Presidenta de AES y Presidenta del Comité Organizador (lo de los títulos no era broma) que pronunciara las palabras “Quedan clausuradas las trigésimo octavas Jornadas AES”.

Aprovecho ahora para hacer unos últimos agradecimientos. Además de a los nombrados miembros del Comité Organizador, agradezco enormemente la ayuda a: Oriol, Olaia, Noemí y Gemma de ActoServeis, por su profesionalidad y por solucionar los problemas antes de que ocurran, a Guillem y Óscar del Gabinete de Prensa Emmedios, que consiguieron que lo que se contó en nuestras Jornadas traspasara las paredes del Auditorio Alfredo Kraus, al resto de la Junta Directiva que cada año le pone un entusiasmo solo igualado por su altruismo para hacer que las Jornadas vuelvan a brillar, al Comité Científico por prepararnos un programa cuya única pega era la dificultad de elegir a qué sesión ir, a nuestros patrocinadores y colaboradores, sin los cuales las Jornadas simplemente no podrían existir, y por supuesto, a los más de 300 asistentes, sin quienes las Jornadas AES no tendrían sentido. De manera personal, agradezco enormemente el apoyo a los que para mí fueron las cuatro patas de estas Jornadas: Bea, Eduardo, Marta y Oriol.

En AES siempre me he sentido como en casa y en su gente he encontrado a una familia que crece en cada congreso. Fue realmente un placer haberles recibido en nuestra casa; espero que no tengan que pasar otros 30 años para que vuelvan. De momento, ¡nos vemos en Albacete!




Crónica del Comité Científico XXXVIII Jornadas de Economía de la Salud, Las Palmas de Gran Canaria

Comité Científico de las XXXVIII Jornadas

 

Muchas gracias a todos por compartir la decisión de venir a las trigésimas octavas Jornadas de AES, celebradas en Las Palmas de Gran Canaria del 20 al 22 del pasado mes de junio. Este año jugábamos con la ventaja de la belleza de las islas, su acogedora gente y el cariño que este lugar siempre ofrece a sus visitantes, así que el programa científico debía estar a la altura, manteniendo el gran nivel establecido por las precedentes en los últimos años. La verdad es que en el Comité Organizador, la Junta Directiva de AES y el Comité Científico, consideramos que se cumplió el objetivo de generar un espacio de debate amplio, profundo y agradable acerca de las decisiones compartidas, y esta crónica pretende justificar esa creencia.

Empezamos el martes 19 de junio en el Taller pre-congresual titulado “Advanced Methods for Adressing Selection Bias in Real-World Effectiveness and Cost-Effectiveness Studies”, con el catedrático Dr. Richard Grieve, de la London School of Hygiene and Tropical Medicine, y el Dr. Stephen O’Neill, de la National University of Ireland. El Taller estuvo coordinado por Javier Mar y ofreció métodos de vanguardia para abordar problemas de sesgo de selección cuando se usan datos derivados de estudios observacionales para estimar la efectividad de una intervención y su relación coste-efectividad. Tras el Taller, se llevó a cabo la “Feria de las Decisiones Compartidas en Salud”, una actividad participativa en la que se presentaron propuestas para implicar al ciudadano en el fomento de los cuidados de la salud, así como la segunda edición de la CarrerAES. Ambas iniciativas tuvieron un gran éxito gracias a los asistentes y al fantástico trabajo del Comité Organizador.

Con la posibilidad de llegar a las Jornadas paseando por las Canteras hasta el Auditorio Alfredo Kraus, las Jornadas se inauguraron el miércoles 20 de junio de la mano de la Dra. Laura Vallejo, Presidenta del Comité Organizador, del Dr. Eduardo Sánchez, Presidente de AES, de la Presidenta del Comité Científico, Dra. Marta Trapero-Bertran, del Excelentísimo Señor Don Rafael Robaina, Rector Magnífico de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria, del Excelentísimo Señor Don José Manuel Baltar, Consejero de Sanidad de las Palmas de Gran Canaria, y de todos los asistentes. La elección del lema: “Compartiendo decisiones: ¿Qué cambios se requieren?” siempre tuvo el objetivo de promover la idea de que el éxito está en aquellos trabajos, aquellas decisiones, aquellas políticas a las que se llegan aunando diferentes puntos de vista, y escuchando y compartiendo experiencias y conocimiento.

 

 

El programa científico contenía 93 comunicaciones orales y 65 gráficas, 3 conferencias plenarias, 5 mesas de ponencias, 6 sesiones organizadas, 20 mesas de comunicaciones, 14 sesiones de comunicaciones gráficas, 4 speaker’s corners y una sesión de presentación de libros. Poco tiempo nos iba a quedar para disfrutar de la playa, aunque la tuvimos muy cerca todos los días.

La conferencia inaugural fue a cargo del catedrático de la London School of Economics, Professor Alistair Mc Guire, quien revisó diferentes métodos cuantitativos para medir decisiones compartidas. El ponente destacó el empleo de Discrete Choice Experiment para medir las preferencias de los pacientes y la necesidad de tener mayor acceso a datos de la vida real, reconociendo que la elección de los atributos no era fácil, y la importancia de intentar demostrar el beneficio de compartir decisiones.

 

 

Después le siguió la primera mesa de ponencias, bajo el título “Decisiones clínicas compartidas entre médico y paciente” que moderó Ricard Meneu, y en la que Pedro Rey nos adentró en la economía del comportamiento, realzando la necesidad de analizar cómo se puede compartir la información entre médico y paciente y el desconocimiento general de cuáles son nuestras preferencias reales, haciendo hincapié en la psicología económica. Durante la pausa para la comida, el Consejero José Manuel Baltar y el Catedrático Alistair McGuire nos acompañaron en los speaker’s corners. Después de las mesas de comunicaciones y de dos sesiones organizadas donde se habló del Retorno Social de la Inversión, y de la Red de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y sus avances, se cerró el día con la primera sesión organizada AESEC para investigadores noveles en Economía de la Salud. Después de un proceso de selección previa, se escogieron tres trabajos que fueron explicados y comentados por tres expertos en esas líneas de investigación. En definitiva, a lo largo de este día se destacaron mensajes como que las decisiones en materia sanitaria han de adoptarse de manera informada, basadas en evidencia científica; la importancia y necesidad de fomentar la evaluación de las políticas de salud; y la importancia de fomentar modelos participativos con los pacientes, para los cuáles hay que formar e informar, empoderándolos en la toma de decisiones.

El jueves 21 de junio comenzó con la mesa de ponencias coordinada por Sandra García Armesto bajo el título “Datos de la vida real: retos a las decisiones compartidas”, que nos dejó varios mensajes. Enrique Bernal comentó que el exceso de publicidad podría llegar a arruinar la potencialidad del “Big data” y explicó el proyecto BIGAN liderado por el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud. Martin Krallinger destacó el “machine learning”, y las acciones que se están llevando a cabo acerca de las tecnologías de lenguaje y minería de texto con el Plan de Impulso de las Tecnologías del Lenguaje. Por último, Mario Pascual abordó mediante ejemplos los desafíos de la telemedicina para trasladar la consulta a la cabecera del paciente. En la mesa de ponencias “¿Qué podemos aprender de otras disciplinas que tienen más experiencia en compartir decisiones?” se dejaron mensajes como que predomina la toma “irracional” de decisiones a nivel individual en las elecciones frente a la salud y a la enfermedad, circunstancia que conviene no olvidar cuando se pretende la decisión compartida con el paciente.

 

 

A nivel global, son notorias las dificultades para la implementación de políticas para la toma de decisiones compartidas entre nivel central, regional e internacional, así como para compartir esfuerzos en la lucha contra el cambio climático o en la búsqueda de un desarrollo económico sostenible. Para tomar decisiones correctas a nivel micro, meso y macro resulta fundamental recopilar y gestionar información de otras áreas. A lo largo de la pausa para la comida, los catedráticos Félix Lobo y Jeff Harris nos deleitaron con su experiencia y opinión en los speaker’s corners. Después de comer, la Dra. Odette Wegwarth nos hizo reflexionar sobre la confusión de conceptos o el extendido “analfabetismo” – en inglés illiteracy puede parecer menos fuerte entre los clínicos a la hora de comunicar, calcular o transmitir algunos datos estadísticos que informan o pueden llegar a informar las decisiones sanitarias de un país. La última mesa de ponencias del día, sobre “Decisiones compartidas al final de la vida”, nos ofreció una visión internacional de cómo contemplar el beneficio y los costes de las intervenciones al final de la vida, la aportación de la economía de la salud a los modelos organizativos de este tipo de cuidados, y el plan de cuidados paliativos diseñado en el País Vasco. En términos generales, a lo largo del día nos impregnamos de mensajes como la inequidad que existe con los copagos en medicamentos actuales, no pensando en los pensionistas sino en los activos pobres, y que, por tanto, el sistema de copagos debería adaptarse a la renta de los beneficiarios. Otros mensajes relevantes fueron que los cuidados informales peligran, ya que cada vez hay más personas solas y familias con menos miembros, que hay que entender el desarrollo de la Ley de la Dependencia como una inversión en salud y no meramente un gasto, y que hay que mejorar el proceso de toma de decisiones compartidas al final de la vida teniendo en cuenta que los últimos días de vida en el hogar producen un menor uso de recursos en el sistema sanitario y una mejora de calidad de vida para los pacientes y personas cuidadoras.

La mañana del viernes, último día de las Jornadas, siempre parece difícil, y más después de una excelente y copiosa cena en el Jardín Botánico de la Marquesa de Arucas, organizada, más que con esmero, con mimo, por el Comité Organizador, y las celebraciones post-cena. Pero este año aun pintaba peor, pues empezamos con el sobresalto de la ausencia inesperada de dos de los ponentes en la mesa y del moderador que trataba sobre el análisis de decisión multicriterio. Ello puso a prueba tanto la pericia como la cintura del Comité Científico, y los ponentes de emergencia, Toni Gilabert y Marta Trapero. Creemos que nadie echó en falta a los ponentes ausentes, lo cual dice todo en favor del tema y de los participantes. La mesa nos dejó mensajes relevantes como que este tipo de análisis presenta fortalezas (ponderaciones cuantitativas y una lista explícita de los diferentes criterios, o también que democratiza la planificación, siempre que se incluyan todos los agentes en el análisis), si bien, aunque se alude que este análisis mejora el proceso deliberativo de la toma de decisiones, la evaluación económica también puede aportar un marco racional y transparente; de ahí que estas herramientas sean complementarias y no sustitutivas. Las Jornadas se cerraron con la conferencia de clausura del médico y catedrático de economía del MIT Jeffrey Harris, que es siempre una apuesta segura, quien nos hizo reflexionar sobre los conflictos de interés entre médico y paciente, la baja tasa de cumplimiento de tratamientos por parte de los pacientes y el proceso de decisión compartida entre médico y paciente entendido como un proceso de negociación. Por último, el acto de clausura de las Jornadas fue más sencillo que nunca teniendo en cuenta que la nueva Presidenta de AES, la Dra. Laura Vallejo, también representaba la presidencia del Comité Organizador, siendo un acto de cierre mano a mano con la Dra. Trapero-Bertran.

 

 

Tres días compartiendo y escuchando a diferentes agentes del sistema, aunando puentes, con el objetivo de alcanzar decisiones más informadas y más eficientes. ¡Muchas gracias a todos los que lo habéis hecho posible!




Lecciones de las XXXVIII Jornadas AES

Comité Científico, XXXVIII Jornadas AES

 

Este texto pretende recopilar los mensajes más destacados que nos han dejado los participantes en las XXXVIII Jornadas AES, y que incluso han trascendido más allá de las paredes del auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria.

Las decisiones que se adopten en materia sanitaria tienen que ser informadas y basadas en la evidencia científica. Generamos información relevante en equidad y eficiencia, pero a posteriori no se tiene en cuenta en el momento de tomar decisiones. Es necesario que haya un incremento en la inversión en investigación, desarrollo e innovación en Sanidad y que se fomente la evaluación de las políticas públicas para poder evaluar el impacto real y la eficiencia de las políticas de salud.

De igual modo, es importante establecer mecanismos que den respuesta efectiva a la participación ciudadana, que promuevan la corresponsabilidad del paciente y enriquezcan la toma de decisiones. La clave es priorizar los modelos participativos más allá de los órganos tradicionales de los consejos de salud y comisiones de participación hospitalaria, como por ejemplo, la creación de la escuela de pacientes o la puesta en marcha de los presupuestos participativos, que unidos a iniciativas como la web de escucha activa y la creación de la mesa de asociaciones de pacientes, darán voz tanto a los profesionales como a los pacientes y sus familias. El futuro está basado en el diálogo, la transparencia y la toma de decisiones compartidas, además de en las políticas y gestión sanitarias basadas en la evidencia científica, condiciones que, aunque no son suficientes, sí son necesarias, para lograr la equidad y la eficiencia.

A lo largo de las Jornadas también se ha cuestionado la equidad de los copagos. Se ha reflexionado sobre el origen de la inequidad en los copagos, destacando que una gran parte de la inequidad inherente no tiene que ver tanto con los pensionistas como con los activos pobres, quienes tienen que pagar el 40% de los medicamentos (sin techo de gasto), porque el sistema no se adapta a la renta de los beneficiarios, ni distingue si tienen trabajo o no. Debe resolverse esta gran inequidad teniendo en cuenta el empobrecimiento en España durante la crisis y que hay muchas familias por debajo del umbral de la pobreza para las que el gasto en medicamentos puede llegar a ser catastrófico. La modificación del copago farmacéutico no solo no ha cumplido el objetivo de disuadir del recurso a los medicamentos innecesarios, sino que, además, derivó gasto que era financiado con fondos públicos directamente a los usuarios, incrementando así las desigualdades. Las medidas del Real Decreto-Ley 16/2012 sobre el copago no contribuyeron a un menor consumo de medicamentos en el medio plazo, tras el impacto inmediato, y, por lo tanto, no tuvieron un efecto disuasorio. En cambio, el establecimiento de topes en el gasto para los pensionistas, pero no para otros colectivos como los empleados, difícilmente se ajusta a los criterios de eficiencia y equidad.

Por otro lado, y muy en relación con la idea anterior, se ha instado al Gobierno a incrementar recursos en Dependencia como inversión en salud y a aprovechar el nuevo ciclo económico para incrementar los recursos para el desarrollo efectivo de la Ley de Dependencia, que quedó aparcada con la crisis. Existe necesidad de hacer un nuevo esfuerzo presupuestario para la puesta en marcha real de la Ley de Dependencia, tras constatar que el despliegue efectivo del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia fue una de las cosas que se llevó la crisis económica. Esta Ley se puede contemplar como una inversión social (y no un mero gasto) que se hace en el presente, pero tiene un retorno social en el futuro al disminuir la dependencia. Por ello se recomienda inversiones en salud pública, prevención y programas de educación en hábitos saludables, que permiten retrasar las enfermedades crónicas y disminuir la tasa de dependientes. Estos objetivos contribuyen, por un lado, a aumentar la calidad de vida, y por otro, a ayudar a que el sistema sea sostenible.

Actualmente existe un gran volumen de población dependiente que, aparte de las posibles ayudas que pueda tener por parte de la administración, es atendida por familiares o allegados que ayudan en sus cuidados de manera no profesional. Los cambios demográficos y sociales, actuales y futuros, ponen en tela de juicio la solvencia de un sistema sustentado de manera tan desequilibrada en el cuidado informal. Por eso, es cada vez más necesario un apoyo institucional y de desarrollo de servicios públicos en estos campos y se insta a las Comunidades Autónomas, pero principalmente a la Administración Central, a plantearse el volver a reactivar el gasto en dependencia para dotar de más recursos no sólo en lo estrictamente asistencial, sino también en aspectos como la atención domiciliaria o los centros de día.

La soledad puede incrementar el riesgo de enfermedad crónica en personas mayores. Por ello, se ha resaltado la importancia de la soledad como nuevo factor de riesgo asociado a las enfermedades crónicas, y se ha evidenciado que las personas con una mayor participación social tienen menor riesgo de padecimiento de múltiples enfermedades crónicas.

Otro factor relacionado con el envejecimiento y que ha centrado buena parte de las intervenciones en las XXXVIII Jornadas de Economía de la Salud es el de los cuidados al final de la vida. Estos cuidados se pueden dividir en dos tipos: los que prolongan la vida y los paliativos, definidos como aquellos que mejoran los síntomas de los pacientes en las fases terminales, y que además suponen un ahorro de costes frente a la opción de no emplearlos. Según varios estudios, si los últimos días de vida transcurren en el hogar se da, tanto un uso menor de recursos del sistema, como una mejora de la calidad de vida y satisfacción de pacientes y cuidadores. Por eso, se considera que a la hora de abordar un modelo para paliativos en España se debe responder a la triple pregunta de quién debe encargarse, dónde y de qué manera. Se debe contar con profesionales en la unidad de paliativos del hospital, pero también con la implicación de los profesionales de atención primaria, respetando las decisiones de los pacientes, ya que el de los cuidados paliativos es precisamente uno de los ámbitos de la atención sanitaria en los que más hay que compartir decisiones. Se tiene que apostar por una mejora en el proceso de toma de decisiones compartidas al final de la vida como factor que mejora el bienestar del conjunto de la familia. En cualquier caso, este es un tema contaminado por planteamientos ideológicos y religiosos.

Estos son solo algunos de los mensajes que nos han dejado estas últimas Jornadas. Pero también hay otras reflexiones sobre la importancia de cómo transmitimos la información técnica a los pacientes, para llegar a la toma de decisiones compartida, y los sesgos que puede causar una información mal transmitida por el médico y mal entendida por parte del paciente. Finalmente, fue también relevante la visión de la relación médico paciente como un proceso de negociación y con intereses personales que influyen en la decisión final. Está claro que ha habido otros muchos mensajes relevantes y que nos encantaría que compartierais con nosotros respondiendo a este post. Muchas gracias.







Reseñas bibliográficas
El futuro del Sistema Nacional de Salud en el punto de mira

Beatriz González López-Valcárcel
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
Email: beatriz.lopezvalcarcel@ulpgc.es

 

 

A lo largo de diez capítulos, el libro “La economía, la innovación y el futuro del sistema nacional de salud español” analiza los datos relevantes, y aporta y discute propuestas de avance para el sistema nacional de salud (SNS) en clave de sostenibilidad. Lo hace con sensatez, conocimiento y discriminación certera entre lo esencial y lo meramente anecdótico, entre lo que se sabe y lo que se desea (según quien). Va dirigido a “los que saben que ningún desayuno es gratis”, no a los adultos que siguen creyendo en los Reyes Magos, porque el problema esencial del que trata el libro es la tensión entre los recursos disponibles y las posibilidades de gasto relacionadas sobre todo con las innovaciones en el sector.

Es una obra de extraordinario valor para acercarse al meollo del problema y entrever posibles soluciones. Algo más de la primera mitad del libro (capítulos 2 a 5) se centra en el marco económico y financiero, gasto y financiación. Los capítulos 6 a 9 abordan problemas específicos estructurales de la sanidad, con especial atención a los medicamentos (capítulo 9). El último capítulo sintetiza la obra.

Tras una introducción del problema de la sostenibilidad, en el capítulo 2 se analizan las perspectivas de crecimiento de la economía española, de las que resultará el marco presupuestario para la sanidad. El autor evita el triunfalismo pero también el determinismo. La economía española es vulnerable y tiene riesgos, empezando por el demográfico, pero las políticas públicas podrían contribuir decisivamente a mejorar o empeorar sus perspectivas. El marco presupuestario también dependerá de los ingresos públicos y en definitiva del sistema fiscal, al que se dedica el tercer capítulo, pues los desequilibrios fiscales comprometen el crecimiento, y el déficit y la deuda pública se han convertido en problemas de primer orden en un país vigilado de cerca por Europa. El Programa Nacional de Reformas, nexo entre las políticas económicas y las sanitarias, se revisa con detalle en el marco de las reglas del juego de la UE que si bien constriñen, también ofrecen oportunidades al país. Está claro que el gasto sanitario no podrá financiarse sistemáticamente con cargo a déficit, sino que será preciso aumentar la capacidad recaudatoria, lo que requiere cambios en el sistema fiscal compatibles con un crecimiento económico sostenido, y reformas estructurales, también en sanidad.

Pero la responsabilidad fiscal no es solo del Estado; las comunidades autónomas tienen un papel fundamental y el modelo de financiación territorial es pieza clave. En su capítulo 4, el libro revisa la financiación y el gasto autonómico y el cambio de las reglas del juego en los últimos años.

El capítulo 5 se dedica al gasto sanitario público con arranque en el pasado y perspectiva de futuro. Se formulan las grandes cuestiones sobre cómo y cuánto la crisis económica afectó al gasto sanitario y a la salud, sobre si España gasta menos en sanidad que otros países, ajustando por riqueza, y se presentan escenarios de proyección del gasto a largo plazo. Las respuestas a estas preguntas son sensatas, argumentadas y bien fundamentadas.

Obviamente, las condiciones y estilos de vida de la población – tabaco, obesidad -  imponen costes sanitarios a corto y a largo plazo. En positivo, si se mejoraran estos factores podría evitarse una parte sustancial del gasto sanitario. A esta problemática se dedica el capítulo 6.

En el capítulo 7, más extenso, se desgranan las reformas estructurales pendientes y posibles del SNS en clave de eficiencia, bajando al ruedo de los casos concretos para analizar bolsas de ineficiencia, planteando la fragmentación como una lacra y la integración como su antídoto, profundizando en los problemas que competen a los recursos humanos – incentivos, retribuciones, modelos contractuales, productividad - y defendiendo la tesis de que la falta de aplicación sistemática de evaluación de tecnologías sanitarias es un obstáculo a la eficiencia del sistema de salud.

El capítulo 8 reivindica el papel de la planificación bien articulada, la necesidad de evaluación económica sistemática de los medicamentos innovadores, propone desinvertir para reinvertir y propone también un marco amplio de asignación de recursos públicos que supere la compartimentación de presupuestos y decisiones, para lo que podríamos aprender de Suecia entre otros países.

El capítulo 9 es muy específico. Revisa las “nuevas políticas” de medicamentos para hacer asequibles las innovaciones disruptivas bajo el paradigma de los sistemas sanitarios basados en el valor. Los pagos por resultados y los contratos de riesgo compartido se revisan y analizan en su vertiente teórico-conceptual y en su aplicación a España. Finalmente, el décimo capítulo cierra la obra a modo de resumen, recordando los mensajes clave.

No diré que el libro es enciclopédico porque es más que eso. Tiene la combinación justa de información y reflexión, y no hay argumento que no se sustente con hechos objetivos. Es un libro que destila el conocimiento acumulado durante años por el autor. Ni sobra ni falta nada. Profundiza en los problemas que requieren catas de profundidad con gran acierto y precisión. Pero además, es una obra extremadamente didáctica, bien escrita con estilo directo que llega fácilmente al lector. He aprendido mucho gracias a este libro, que se ha convertido en referente imprescindible para mí. Porque no solamente trata los problemas con acierto e inteligencia, es que la propia selección de los problemas a tratar es sabia y adecuada. Durante años seguirá siendo una referencia fundamental para los economistas de la salud y también para las personas que quieran aproximarse desde fuera a la problemática de la sanidad y la salud.     

 

Referencia:

La economía, la innovación y el futuro del sistema nacional de salud español
Félix Lobo
Funcas 2017 ISBN 978-84-15722-67-0. 345 páginas
Accesible en: www.funcas.es







Noticias
Congresos y Jornadas

V Taller de Evaluación Económica (EEconAES)
29 Noviembre 2018. Madrid
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6th Workshop in Behavioural and Experimental Health Economics
13-14 Diciembre 2018. Oslo
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2019 Winter HESG meeting in York
7-9 Febrero 2019. York
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Workshop on Costs and Assessment in Psychiatry 
29-31 Marzo 2019. Venecia
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XXXIX Jornadas de Economía de la Salud (AES)
12-14 Junio 2019. Albacete
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8th Annual Conference of the American Society of Health Economists (ASHEcon)
23-26 Junio 2019. Washington
Más información: www.ashecon.org

2019 iHEA World Congress on Health Economics
13-17 Julio 2019. Basel
Más información: www.healtheconomics.org




Formación

Course in Evaluation of Medical Devices for Product Development and Health Technology Assessment
19-21 Febrero 2019. York
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Statistical Methods in Economic Evaluation for Health Technology Assessment
18-19 Marzo 2019. York
Más información: www.york.ac.uk

Decision Analytic Modelling For Economic Evaluation
8-9 Abril 2019. York
Más información: www.york.ac.uk

Health Economics for Public Health Practice & Research
8-10 Abril. Bangor
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Premios en Economía de la Salud

Beca de investigación en Economía de la Salud
Beatriz Rodríguez Sánchez; Luz María Peña Longobardo; Juan Oliva Moreno. "¿Enviudar perjudica seriamente el bienestar y la salud? Un análisis longitudinal en el contexto europeo"

Premio a la mejor Comunicación Oral Jornadas AES
Oliver Rivero-Arias; Helen Campbell; Jenny Kurinczuk; Jose Leal; Alexander Heazell. “Healthcare wider societal implications of stillbirth: a population-based cost of illness study”

Premio a la mejor Comunicación Gráfica Jornadas AES (póster)
Elena García, Gema Escobar, Ana Expósito, Ana Rodríguez, María González, María Martín, Rosa Fombedilla, Olimpia Siagan, Paz Gutiérrez, Luis Fernández, David Cantarero. “Co-creación de espacios humanizados en cuidados paliativos”

Premio SESPAS a la mejor Comunicación de Salud Pública en las Jornadas AES
Luís Filipe. Partners in care. “The Health effects of providing care to spouses or partners”

Premio al Mejor Artículo presentado en las Jornadas AES por un investigador joven en el campo de la Economía de la Salud
Jorge García Hombrados. “Child marriage and infant mortality: evidence from Ethiopia”







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Han colaborado en este número: María Errea Rodríguez, Pilar García-Gómez, Beatriz González López-Valcárcel, Dolores Jiménez-Rubio, Félix Lobo, María Belén López Panisello, Ricard Meneu, Vicente Ortún, Sebastian Panthöfer, Carmen Pérez Romero, Ruth Puig Peiró, Manuel Serrano Alarcón, Marta Trapero Bertran, Laura Vallejo Torres.