Hasta siempre, comandante

Sentimos la muerte de Elías Antônio Jorge, el “Profesor Elías”, la tarde del 11 de mayo, en Belo Horizonte, a causa de un AVC, y por eso queremos compartir la fortuna de nuestro azaroso conocimiento de este entusiasta y eficaz defensor de la economía de la salud y la sanidad pública. Conocimiento compartido, al menos, entre la amplia representación de  AES que participó en 2004 en el  “I Congreso de Economía de la Salud de América Latina y el Caribe”, Beatriz González López-Valcárcel, Joan Costa, Joan Rovira, José Luis Quevedo, Vicente Ortún o Ricard Meneu.

Matemático de formación, minero -de Minas Gerais- de nacimiento y ejercicio, como profesor de ciencias de la computación en la Universidad Federal de Minas Gerais, destacó como líder de movimientos de lucha sindical y entusiasta de causas constructivas, especialmente el Servicio Unificado de Salud (SUS) para Brasil. Elías era una persona entrañable, próxima y carismática. Tenía una enorme talla que le impedía pasar desapercibido, el corazón a la izquierda y la cabeza fría. Con su sempiterna gorra, y su barba progresivamente blanca, componía una imagen de guerrillero en despacho, de risa fácil, capacidad para ganarse a la gente y una energía desbordante y contagiosa que atraía esfuerzos para la causa común.

No es fácil urdir bien los hilos de su biografía, pero está inextricablemente tramada con los cambios experimentados en las últimas tres décadas por Brasil, eterno país de futuro. Siendo profesor en la Universidad Federal de Belo Horizonte (Minas Gerais), presidió el sindicato de profesores de las universidades federales del estado (Belo Horizonte,  Montes Claros y Ouro Branco) en dos períodos clave: 1987 a 1989 y 1989 a 2001. En esos mismos años, otro sindicalista, Luiz Inacio Lula da Silva, se presentaba, por tercera vez a las elecciones a la presidencia de Brasil. Ganaría Collor. No fue hasta las elecciones de 2002, la cuarta vez que se presentaba, que resultó elegido para encadenar dos mandatos que cambiaron Brasil, hasta 2011, siendo sucedido por Dilma Rousseff, también del Partido del Trabajo.

El Servicio Único de Saúde se había creado en 1988 con propósito de cobertura sanitaria universal y la Associação Brasileira de Economia da Saúde (ABrES), en 1989, en Brasilia, con la asistencia como invitados de un par de soci@s de AES, que aquellos días compartían con amigos brasileños un encuentro internacional con patrocinio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Oficina Panamericana de Salud (OPS). También estaban allí Rosa Marqués, Sergio Piola, Solon Vianna y Silvia Porto (quien como presidenta de ABrES, firmaría en 2004 el acuerdo de colaboración con AES). Entonces en Brasilia todavía no salía a cuenta comprar lavadora y en Rio ya se hubieran podido filmar Cidade de Deus, de Meirelles, o Tropa de Elite, de Padilha, películas que reflejan esa situación de violencia, expandida ahora a zonas rurales, que tal vez hagan que el líder en las encuestas para las próximas presidenciales sea el candidato de extrema derecha, Bolsonaro, con un programa centrado en la lucha contra la violencia…con violencia.

Elías, militante pugnaz del Sistema Único de Saúde, saltó de la alejada provincia de Minas Gerais hacia Brasilia para trabajar como coordinador adjunto y consultor de la Comisión de Financiación y Presupuesto del Consejo Nacional de Salud (Comissão de Financiamento e Orçamento do Conselho Nacional de Saúde) entre 1997 y 2003. No sabemos por qué o cuándo decidió que la economía de la salud era fundamental para el avance del SUS, pero con la llegada de Lula al poder, fue coordinador del Departamento de Economía de la Salud del Ministerio de Salud de Brasil entre 2003 y 2010. Posiblemente sea un caso único de oficialización de nuestra disciplina a ese nivel gubernamental. Durante su mandato en Brasilia organizó muchos encuentros, debates, y redes de economía de la salud en distintos estados que todavía perviven. La Agencia brasileña de evaluación de tecnologías se desarrolló gracias a su visión y acción.

También fue un gran articulador de la Enmienda Constitucional n. 29/2000 “para asegurar los recursos mínimos para la financiación de las acciones y servicios públicos de salud”, así como mentor del Sistema de Información sobre Presupuestos Públicos en Salud (Sistema de Informações sobre Orçamentos Públicos em Saúde, Siops), que da acceso abierto a los presupuestos públicos del área de salud en los tres niveles, federal, estatal y local, un gran paso hacia la transparencia y el buen gobierno.

Estos logros sectoriales se enmarcan en los del período de rápido crecimiento económico entre 2003 y 2010 impulsado por la explosión de demanda china de materias primas. Durante los ocho años de Lula da Silva en el poder  la clase media baja de Brasil creció enormemente. Mayores salarios mínimos, estipendios mensuales y viviendas públicas baratas atrajeron a 67 millones de personas a las clases medias y altas, aproximadamente el equivalente a la población de Francia. El programa de lucha contra la pobreza, Bolsa Familia, el mayor programa de transferencias de rentas del mundo y referente de ayuda condicionada, consiguió en la década siguiente a la toma de posesión de Lula reducir a la mitad la pobreza en Brasil sin generar incentivos perversos. Hoy este legado corre el peligro de desmoronarse. En los últimos dos años, se ha retrocedido parte del camino andado hacia la cobertura universal del SUS. En octubre de 2016, se aprobó una nueva enmienda constitucional por la que se acepta el  compromiso de limitar el crecimiento del gasto sanitario durante 20 años.

Maltratados por la peor recesión del país en los últimos años, que muchos creen que fue en gran medida auto-infligida por el gobierno del Partido del Trabajo, la clase media baja está luchando para sostener lo que había  ganado. Elías, que en la década de 1980 fue  fundador de APUBH (Asociación de profesores universitarios federales en Belo Horizonte) y desempeñó un papel fundamental en la definición del plan de carrera de las universidades federales brasileñas, en los últimos años venía dedicando su tiempo a la protección de los derechos de los profesores jubilados. En 2015, una determinación de la CGU (Contraloría General de la Unión) amenazó con cortar drásticamente parte de los salarios de los pensionistas. Además, los profesores también tendrían que devolver el valor de un beneficio recibido en años anteriores, llegando en algunos casos a casi 200 mil reales (45.000 euros al cambio actual) la cantidad a ser resarcida. La batalla parecía perdida pero, según testimonios publicados, Elías no se hizo de rogar y en innumerables viajes a Brasilia e incontables reuniones con el órgano, logró probar que el corte era irregular y revertir la medida.

Fuente: https://www.facebook.com/abres.economiadasaude/

No escasean los méritos de Elías Jorge para esta nota de despedida, como impulsor de la economía de la salud práctica en Brasil, como alma de un Departamento de Economía de la Salud en el Ministerio de Salud, y como incansable luchador por la efectiva universalidad y solvencia del Servicio Unificado de Salud. Pero estas miradas en la despedida, más allá de los sólitos ejercicios de glorificación y melancolía propios de todo homenaje, deberían servirnos para destacar qué rasgos pueden contribuir a hacer más eficaces los esfuerzos para mejorar nuestra sociedad, y no meramente estudiarla. Una ejemplificación del lema que ha presidido algunas de nuestras empresas asociativas: Ciencia, acción y conciencia.

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